Nuevo CD “Queda entre nosotros”

Jorgelina Jordá. En un día lluvioso pero con esperanzas de regreso primaveral Manu López Naón y Santi Cacavelos, conocidos cantantes schoenstattianos, nos reciben en la acogedora casa de los Padres “Vaterhaus” para vivenciar una pequeña cantata a la Mater. Allí están terminando su terciado, es un tiempo que consiste en una evaluación de las prácticas, y en un tiempo de reencuentro con el curso.

Entre canto y canto nos cuentan de sus comienzos con la música, Santiago explica que su familia fue la precursora de su talento musical ya que en su casa a cada miembro le apasionaba un instrumento y Manu López fue más por iniciativa propia a pesar de que su madre tenía experiencias con  la guitarra. La primera canción de Santiago fue “Maria Madre” iniciada en el noviciado y “Amanecer ” fue la pionera de Manu lanzada en su primer CD “Santuario corazón” , muy conocido por haber sido un material musical que quería dar respuesta a la crisis del 2001 en Argentina y actualmente se volvió a retomar como consecuencia de la conquista del bicentenario motivado por el Movimiento de Schoenstatt para la Iglesia.

Un curso con música para regalar

El segundo desafío fue el CD “Multicorr” en el 2007 motivado por todo los hermanos de curso iniciado en el 2004 con seminaristas de Paraguay, Chile, Argentina, España y Ecuador. Lo más reciente y novedoso es el CD “Queda entre nosotros” publicado a fines de 2009 en Paraguay.  Este proyecto musical quiere ofrecer un paréntesis para todo aquel que quiera encontrarse con Jesús y María en la intimidad de la oración. Es una invitación a tomarse un espacio y sumergirse en el silencio. “Lo que caracteriza al CD es su lenguaje schoenstattiano. Herencia es un tema dedicado a José Engling” nos explica Manu y agrega que sus canciones favoritas son Cántaro Niño y De Sirenne.

En cuanto a la experiencia de todo el tiempo vivido en Schoenstatt, Santi Cacavelos nos cuenta que él ha sentido como un gran regalo el poder haber vivenciado la cercanía de las fuentes: con el Santuario Orginal, la tumba del Padre Kentenich y también el Santuario de los Padres. “Estamos muy contentos”, dice Manu y anhela que todos los schoenstattianos que dan la vida por el movimiento puedan algún día visitar esta tierra santa. Aquí Schoenstatt deja de ser una idea y pasa a ser una realidad, el 2014 debe ser una fiesta de la juventud.

Benedicto XVI escuchó el himno de Franz Reinisch

Por último, junto a Juan Ignacio Hormanabal y Pablo Pizani (hermanos de curso), terminan su tarde cantando el himno de Franz Reinisch en la capilla de los Padres, eterna marcha schoenstatttiana cantada el 17 de marzo a Benedicto XVI.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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