La Fiesta de Sión, un Tabor para la Familia en Florencio Varela

SIÓN DEL PADRE, Claudia Echenique. El Santuario de Sión de la Región del Padre cumplió 16 años. Como ya es tradicional, el último domingo de febrero, desde diversos lugares del país fueron llegando a Florencio Varela numerosos jóvenes, madres, matrimonios, Hermanas de María, señoras y peregrinos para acompañar a los Padres de Schoenstatt de Argentina, Paraguay y Uruguay.

Un día con un clima ideal, pocas nubes y temperatura templada nos invitaban a vivir una verdadera fiesta.

En torno al Santuario de Sión, han crecido tanto los árboles que ya no es necesaria la ubicación de carpas sobre el altar.

La Fiesta de Sión siempre es fiesta de encuentro.

Encuentro con toda la Comunidad de los Padres, que finalizan su jornada anual, y encuentro entre la Familia de Schoenstatt de la Región Gran Buenos Aires, desde Escobar, San Isidro y Villa Ballester hasta Buenos Aires, Florencio Varela y La Plata.

Esta vez también llegaron desde Tucumán.

Con un coro integrado por jóvenes de Confidentia y San Isidro, la misa estuvo centrada en el Año Sacerdotal, el centenario de la ordenación del P. Kentenich y el Bicentenario de la Patria.

Un hogar en el corazón de Dios Padre

El P. Juan Pablo Catoggio, Superior Provincial, resaltó que, gracias a todas las vocaciones de los últimos años, ahora está más equilibrada la cantidad que hay a cada lado del altar. De un lado, 21 Padres de Schoenstatt ordenados y del otro 8 postulantes y 11 Padres de Schoenstatt “no ordenados aún”.

En su homilía el P. Catoggio destacó que “Dios quiere regalarle al hombre de hoy un hogar en su corazón de Padre, en el Santuario, junto a María. Quiere regalarle hombres y mujeres con un corazón paternal y maternal.

Los puntos más sobresalientes de la homilía del P. Juan Pablo fueron:

  • El amor genera hogar. Dios quiere hacer de nuestros corazones un Tabor donde María quiere establecerse. Un corazón que pueda cobijar a muchos y donde podamos decir ¡Qué bueno es estar acá!
  • Queremos regalarle a nuestra Patria hombres, mujeres, padres, madres para que tantas personas necesitadas de afecto, de libertad, de alegría verdadera, encuentren allí un hogar.
  • En el año del Bicentenario de la Patria tenemos razones para festejar y también para lamentarnos pero, sobre todo, tenemos razones para comprometernos con nuestro país. Para refundarla, reconstruirla, reanudar lazos destruidos, superar divisiones por amor y por perdón, romper barreras por solidaridad para poder hacer una patria para todos.
  • Refiriéndose a la película “Invictus“, (estrenada hace pocos días en Argentina) mencionó la necesidad de verdaderos líderes que tengan una gran misión, que unan y formen a otros líderes. Personalidades que sean dueños de su alma y que asuman la cruz de Cristo.
  • Elegir el sacerdocio no está “de moda” en estos tiempos, quizás nunca lo estuvo. Hoy es necesario tener agallas para ingresar al Seminario y también mucha generosidad. Pero sobre todo la seguridad y la certeza de que “Dios me ama y me eligió para ser pastor”.
  • Por eso, con el Papa Benedicto XVI en este Año Sacerdotal pedimos por la santificación de los sacerdotes. A Jesucristo y a María le pedimos que nos regalen santos sacerdotes, santas familias, jóvenes santos y heroicos, líderes para una nueva Patria.

“Señor, qué bien estamos aquí”

En la Oración universal, se pidió especialmente por las víctimas del terremoto en Chile. Después de la comunión, todos rezaron la oración por las vocaciones, que estaba en el dorso de la estampa que recibieron al llegar. En el frente se ven las manos del Padre Fundador sosteniendo un cáliz en la celebración eucarística.

Al finalizar la misa, el P. Juan Pablo presentó a cada uno de los 8 postulantes que comenzarán en pocos días el Noviciado en Tuparendá. Destacó en especial las dos primeras vocaciones de Tucumán y la primera vocación de Mendoza, junto con 2 de Paraguay, 2 de San Isidro y una de Córdoba.

También anunció la próxima ordenación diaconal (en abril) y sacerdotal (en septiembre) de José María Iturrería y agradeció a quienes cada año colaboran en las diversas tareas para que este encuentro sea una verdadera Fiesta de Sión.

Presentó la revista Sión 2010, donde pueden verse las fotos de todos los Padres de la Región en sus diversas casas filiales: Florencio Varela, Córdoba, Tucumán, Paraguay, Roma y Nigeria.

También presentó la convocatoria a una Jornada para sacerdotes, a realizarse en septiembre en Nuevo Schoenstatt, que concluirá con una misa presidida por el Cardenal Jorge Bergoglio, primado de Argentina.

Luego de la misa, como es habitual, todos los Padres recibieron los saludos de todos los presentes. En el Salón José Engling, compartieron “choripanes” y sandwiches preparados por los “veteranos jóvenes” de San Isidro, coordinados por Juan Clavijo.

Por la tarde, se realizó la Bendición Eucarística, que cerró un día de Tabor, ya que todos pudimos decir como los apóstoles: “Señor, qué bien estamos aquí”.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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