Jornada del sol

MENDOZA, Catalina Adrover de Michelini. En el Valle del Sol, Mendoza, Argentina, se desarrolló en la última semana de enero el encuentro de los dos cursos argentinos que iniciaron su noviciado al Instituto de Familias.

En plena pre-cordillera de los Andes donde las altas cumbres con sus picos nevados a pesar de ser pleno verano, con ese paisaje increíblemente imponente, se llevó a cabo el encuentro de novicios de los cursos 10 y 11, en total 11 matrimonios; ellos se denominaron “la generación del bicentenario”.

Los matrimonios del 10° curso llegaron desde lejos, Córdoba 700 km., Rosario 900 km. y Salta 1.500 km., pero el cansancio no se les notó en ningún momento, felices estaban de haber podido llegar a ese encuentro tan anhelado.

Los cinco matrimonios mendocinos del curso 11° esperaban a los viajeros con los brazos abiertos y como anfitriones les habían preparado la casa, el “Refugio Murialdo” para que pudieran pasar allí, días inolvidables.

Los educadores de ambos cursos son familias mendocinas, así que sus tareas previas, durante y post jornada, las desarrollaron con mucho amor, entusiasmo y alegría.

La presencia y la palabra del Padre Kentenich como causa segunda de Dios Padre

El Padre Marcel Mouras, Asistente General del Instituto de Familias, supo motivar y desarrollar los temas de la Jornada que llegaron a lo más profundo de esos corazones anhelantes de conocer más y más al Fundador Padre José Kentenich para poder interpretar la misión que Dios les tiene preparada desde la eternidad.

Los niños, más de veinte, revoloteaban en torno al lugar como grupos de mariposas de todos tamaños y colores. Hay que destacar que fueron contenidos y guiados por cuatro jóvenes que habían venido para tal fin.

Los cursos mayores colaboraron turnándose para organizar las comidas. El matrimonio de Rufino y Catalina Michelini colaboró con un testimonio de vida, con respecto a cómo vivían la presencia y la palabra del Padre Kentenich como causa segunda de Dios Padre, providente y fiel.

Como toda jornada de jóvenes tuvo sus fogones con guitarras, bombos y platillos, risas y cantos serios. Cabe destacar una canción de jornada que compusieron y musicalizaron los matrimonios del 11° curso y que todos se contagiaron de la melodía y letra, era un canto a María lleno de caricias hacia Ella.

Matrimonios que aman a Dios y al prójimo

En las Misas participaban los niños quienes en una oportunidad dramatizaron el Evangelio del día. En el campo, rodeado de montañas, los participantes no olvidarán el mensaje del evangelio leído, dramatizado y explicado tan originalmente por los pequeños. En esa Misa, al final, se consagraron todos los hijos a María.

El día domingo 31 fue muy especial ya que como broche de oro en la Santa Misa de cierre los matrimonios renovaron las promesas matrimoniales, con el corazón lleno de emoción. Después de la Misa uno a uno los matrimonios fueron acercándose al altar donde firmaron el compromiso de ingreso al noviciado del Instituto de Familias.

Después del almuerzo, muchos partieron de regreso, y otros se quedaron hasta el día siguiente para viajar más descansados.

Todos felices y dispuestos a llevar al mundo la misión tan bella de ser matrimonios que aman a Dios y al prójimo como nos lo pide Jesús en sus evangelios.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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