REINA de Chilecito…¡Ardemos por tu Misión!

CÓRDOBA, Juan Barbosa. El 26 de diciembre partió desde el Santuario de Schoenstatt llamado de la Vida y la Esperanza de Córdoba, la Edición Nro. 7 de la Misión GAUDIUM MARIAE (GM7) integrada por 180 chicos y chicas de entre 18 y 25 años con una doble consigna y profecía, según predicara en su homilía el P. Marcelo Gallardo: “Encontrarse con Dios y llevarlo a los demás”. Son 6 días de fuerte tarea misionera en una localidad llamada Chilecito, en el Noroeste de la provincia de La Rioja, a unos 450 Km. de la Ciudad de Córdoba. Para ello…¡Hace un año que se están preparando!

Breve historia y organización

GM7 surge como respuesta al llamado de Juan Pablo II (“Remad mar adentro”) y a partir de un impulso misionero que le es propio a la provincia de Córdoba, dueña de una rica historia de Misión. La Juventud de Schoenstatt necesitaba volcar ese impulso misionero que los llevó a integrar distintos emprendimientos a nivel local y también nacional, y encontraron en GAUDIUM MARIAE, una Misión organizada, con fuerte impronta mariana y desarrollo local: una combinación perfecta para ese ardor misionero de estos jóvenes que en plenas vacaciones (los estudiantes de Argentina ya han ingresado en el período vacacional), los lleva a servir a los demás, no solo de manera desinteresada, sino también, solventándose ellos mismos todos los gastos que la Misión importa. “Si ésta Juventud no representa para el País y para el mundo entero una verdadera esperanza….La verdadera esperanza…¿Dónde está?”, comenta uno de los asistentes al envío de dicha Misión, con lágrimas en sus ojos…

GAUDIUM MARIAE tiene ya establecida una organización que incluye un Rector General, rectores de cada una de las comunidades y misioneros cuyo entusiasmo los desborda por el fuerte amor que sienten por La Mater (como cariñosamente se llama a la Madre de Dios en Schoenstatt) y que los lleva a integrar un número de 180 (ha leído bien: ciento ochenta) jóvenes almas al Servicio de la Iglesia. Para esta Misión se ha creado un nuevo cargo que perdurará en el tiempo y que está estampado en cada una de las remeras de los misioneros: Director Espiritual, JERE RUIZ.

Las primeras 3 ediciones de GAUDIUM MARIAE recalaron en Despeñaderos, una localidad distante a 40 Km. de la Capital de Córdoba. Las siguientes 3, en Deán Funes, ya a una distancia mayor: 100 Km. “Hoy nos animamos a salir de nuestra Córdoba y viajar más allá, en la absoluta certeza que Dios nos quiere en Chilecito por todos las voces que hemos ido escuchando a lo largo de los últimos tiempos. Sin dudarlo: ¡Allá vamos!”, comentaba el P. Marcelo durante la celebración eucarística.

Nombramiento del Rector espiritual y el envío

“Cuando participé de las anteriores GM, sentí como que iba a dar mucho a los demás. Al regresar, me dí cuenta que era tanto, pero tanto lo que había recibido, que temía ya no haber dado mucho…¡Respecto a lo que recibí, sentí que no había dado NADA!”, comentaba un entusiasta joven con ese impulso y esa generosidad que le son propias a estos chicos tan comprometidos y tan consustanciados con el Amor de Dios.

Como se citaba en el epígrafe, “Primero los misioneros deberán encontrarse con Dios para luego llevarlo a los demás”- citó en su homilía el P. Marcelo Gallardo, explicando luego que ello se realizará con Adoración Permanente al Santísimo, es decir, durante las 24 hs. del día por los 6 días que durará la Misión. “Además, van a encontrarse con Dios en cada casa, con cada persona que visiten. ¡Sientan la presencia de Dios en cada hermano! ¡Escúchenlos!”.

Luego de la homilía, se realizó la ceremonia de designación de Jere Ruiz como Rector espiritual de GM7 para lo cual una foto suya permaneció durante toda la celebración sobre el altar. “Esta foto de Jere fue tomada luego de una GM cuando vacacionaba por el Sur de Argentina- comentó el P. Marcelo-. Como verán, él se fotografió junto a su Mater Peregrina, a la cual llevaba siempre, por eso decimos que Jere ha sido un MISIONERO…¡A tiempo completo! Él nos va a acompañar a Chilecito con total seguridad. Es más….¡Ya nos está esperando allá!”.

Luego de la comunión, el P. Marcelo entregó a cada Rector un rosario y un Evangelio, como símbolo elocuente de su misión. Seguidamente cada Rector hizo lo propio con cada integrante de su Comunidad, completando así la ceremonia de ENVÍO.

Luego de la ceremonia, decenas de misioneros, orientados a actividades prácticas, corrían literalmente por el predio, llevando y trayendo cosas para cargarlas luego en los 3 buses que los trasladarían a Chilecito. Entrevistamos a Selmira Olmedo, quien nos contó que “el vitreaux que llevamos, es el símbolo del ojo de Dios Padre, en cuya pupila está la comunidad, Su Comunidad que ama y se entrega a los demás por amor: COR UNUM”.

Una cercana compañía desde la distancia…

Disimulada entre una verdadera multitud integrada por misioneros, familiares, amigos y personas cercanas a la Familia de Schoenstatt que de ninguna manera querían estar ajenos a este hito con que se despide a 2009, estaba Mechu Aliaga, la novia de Jere Ruiz, aquella que con su alegría y su vitalidad alimentó y alimenta el espíritu de todos los que la conocen. Hoy Mechu atraviesa un momento de prueba, pero con toda la fuerza y la vitalidad que sólo aquellas personas que tienen una fe inquebrantable lo pueden hacer. “Me cambió por la Mater. La verdad, es que ¡hizo bien!”.

Costó escucharlo y cuesta escribirlo por la emoción que embarga a quien escribe, pero agradecemos a Dios por este Testimonio (con mayúsculas) que brinda a la humanidad esta joven con su naturalidad y su simpleza. Mechu les dará una enorme sorpresa: los visitará para el 1ro de año en Chilecito. ¡Cuánto disfrutarán la presencia de su querida amiga!

Así partieron estas 180 almas al son de un grito, que es un lema: “REINA de Chilecito, ¡Ardemos por tu Misión!

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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