Pesebre Viviente 2009 en la ermita de Ituzaingó

ITUZAINGÓ, Ana y Oscar Capezio. Es tiempo de Adviento… para los cristianos es tiempo de espera gozosa del Nacimiento más importante de la historia del hombre. Pero para el mundo es tiempo de preparación de una fiesta de cumpleaños, donde no se invita al cumpleañero. Tiempo de compras apresuradas y sobreabundantes; de almuerzos y cenas de celebración anticipada; de búsqueda de regalos para quienes lo merecen… y para los demás también; tiempo de colgar en calles y avenidas, en paseos y edificios públicos, en casas y jardines, toda clase de objetos decorativos, provenientes de las más diversas culturas, objetos religiosos pero también objetos paganos… así convertimos al mundo entero en un muestrario de luces y colores, de ruidos estridentes y música de villancicos, para festejar el Nacimiento de Jesús… sin Jesús. Pero no todo es así. Como “dueños de casa”, la gente del Movimiento de Schoenstatt invita, desde noviembre, a los demás Movimientos y Grupos parroquiales de Ituzaingó, a gestar el Gran Pesebre Viviente de la ciudad.

Después de varias semanas de trabajo incesante, en que cada uno aportó su creatividad, sus ganas, su entusiasmo, y también cada uno restó tiempo de su descanso, de su vida familiar, de sus estudios, y hasta de su trabajo… y con la ayuda del Espíritu Santo, que sopló fuerte y claro para despejar la tormenta y secar el terreno después de la lluvia, en medio de todo este bullicio, nuestra Ermita se vistió de fiesta.

Como ocurre cada 2º sábado de diciembre, a las 21 hs, la casa de la Virgen María abrió sus puertas de par en par, para recibir a una nutrida multitud de alegres peregrinos.

Participar en la representación del Milagro de los milagros

¿Qué buscaban estas personas, de todas las edades, que el sábado 12 se dieron cita en la Ermita de la Madre tres veces Admirable de Schoenstatt? Nada menos que participar, una vez más, de la representación del Milagro de los milagros: la Encarnación y el Nacimiento del Niño Jesús, que es (lejos) el Niño más famoso, más popular, más amado, más admirado y más celebrado de todos los tiempos.

Quizá debamos preguntarnos por qué la gente quiere asistir, año tras año, al mismo espectáculo: las mismas palabras, los mismos gestos, el mismo mensaje, los cambios son apenas formales, mínimos.

O podemos tratar de entender por qué, también una y otra vez, un grupo muy numeroso de personas, que el resto del año trabajan en sus respectivas parroquias y movimientos eclesiales, en esta ocasión se buscan, se encuentran y se unen para producir, en forma colectiva y desde el anonimato, la misma “obra”. Además muchos no comprenden la razón de tantísimo trabajo creativo, tanto esfuerzo físico e intelectual, tantos recursos humanos, puestos al servicio de una única representación, una función única que el próximo año será la misma pero distinta.

La esperanza de un mundo mejor

Entonces podemos ensayar una explicación a tantas preguntas:

Cada Navidad nos trae la esperanza de un mundo mejor, pero sabemos que ese mundo nuevo no es gratuito, debemos trabajar para construirlo. Por eso, cuando se junta gente de todas las parroquias y capillas de Ituzaingó, de todos los barrios, de todas las edades, sin importar las diferencias, aunando esfuerzos por un proyecto común, sentimos que entre todos estamos comenzando a construir ese mundo mejor, más justo y solidario que nos promete el Nacimiento.

o importa que la obra se repita a lo largo de los años, cada año es única e irrepetible, porque cada vez todos ponemos lo que llevamos adentro en ese momento, lo que juntamos durante todo el año (bueno, regular o malo) queda al servicio de la COMUNIDAD. Esta obra lleva el sello del trabajo en equipo, hecho con amor, sin egoísmos, y aunque siempre hay 2 ó 3 caras más visibles, el Pesebre Viviente es el resultado de la colaboración de todos. Y no podemos representarlo más de una vez al año, el MILAGRO no tiene repeticiones, el MILAGRO también es único e irrepetible.

Por eso los invitamos… el próximo año… el 2º sábado de diciembre… Allí estaremos todos, haciendo realidad el PESEBRE VIVIENTE. Con la gracia de Dios.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: