Peregrinación a Santa María en el Jubileo de los 25 años de la expansión al mundo de la Campaña

VILLA BALLESTER, Ana Lucia Ivaldi. “Se sintió el cobijamiento de la Mater, reinó la unidad, la hermandad, la solidaridad, la armonía, la comunicación, la alegría, la calidez, el servicio, el respeto y el amor fraterno, el sentirme dentro de una gran familia”: estas palabras fueron la síntesis de la encuesta que respondieron los misioneros de la Campaña del Rosario a su regreso de la peregrinación a Santa María, Brasil, lugar de origen de la gran misión evangelizadora que iniciara Don Joao Pozzobon en 1950. Ya se están preparando para la próxima peregrinación en 2010, a comienzos de octubre, que va a ser una “peregrinación jubilar”: los 25 años de la Campaña en Argentina, los 60 años del inicio de la Campaña en Brasil y el 25 aniversario del fallecimiento de Don Joao. Estarán allí del 7 al 12 de octubre de 2010, recordando así también el aniversario de fallecimiento del Padre Esteban Uriburu, persona clave en la difusión internacional de la Campaña.

Participaron en la peregrinación 2009 distintas comunidades de Argentina: Mar del Plata, Centro, Belgrano, Lanús, Palomar, Villa Ballester, San Isidro, La Plata, Gonet, City Bell, Bragado, Colón, Concepción del Uruguay, Villa Elisa, Federación y Grand Bourg, con sus Auxiliares, rosarios, estandartes y banderas argentinas.

Tuvieron la alegría de compartir esta peregrinación con Ana y Guillermo Echevarría, que junto al Padre Esteban y varios instrumentos más hicieron posible su expansión a la Argentina y desde la Argentina al mundo. El 29 de marzo de 1984 los antes citados junto a un grupo de peregrinos arribaban a Santa María en búsqueda de las 25 imágenes que harían posible la irradiación de la Campaña al mundo entero.

Una mochila cargada de pedidos, anhelos y deseos a los pies de la Mater

Las Hermanas de María de Santa María les recibieron con la alegría de siempre, dispuestas en todo momento, haciéndoles sentir como en casa.

Después del almuerzo cruzaron al Santuario Tabor, el Santuario de la Filialidad Heroica, para saludar a la Madre, que les estaba esperando para cobijarles entre sus brazos maternales. A sus pies, junto a sus peregrinas, depositaron su agradecimiento por el regalo de estar allí y una mochila cargada de pedidos, anhelos y deseos que traían desde Argentina.

A la tarde de ese día visitaron los lugares históricos que recorrió el Padre durante el tiempo que estuvo en ese lugar.

“Santa María, cuna de santidad”, dirá una peregrina, “que todos los años nos regala momentos de gracia distintos”.

Así fueron sucediéndose encuentros, charlas, celebración de la Eucaristía, Adoración, diálogos, vivencias y reflexiones que compartieron con el Padre Argemiro Ferracioli, Postulador de la Causa de Canonización de Don Joao, la Hna. Denise, la Hna. Eliane y los familiares de Don Joao, siempre con palabras de agradecimiento y sonrisas.

Presencia viva de Don Joao en cada instante

En la Capilla Nuestra Señora de las Gracias visitaron la tumba de Don Joao (donde descansa desde el año pasado cuando fue trasladado del cementerio Santa Rita); en Ribeirao, su casa natal y la Iglesia de San Pedro, donde renovaron  los Sacramentos siguiendo las huellas del diácono Pozzobon, rezaron el Rosario en Adoración por su Patria Argentina y por los 25 años de la expansión al mundo de la Campaña. ¡Se sentía la presencia viva de Don Joao en cada instante!

La comunidad del lugar les  agasajó con una típica cena italiana. Cantaron para los argentinos  las canciones de su tierra y ellos, con ayuda de la Hna. Eliane, les cantaron con gran entusiasmo el chamamé Merceditas, Lunita tucumana y hasta el tango Caminito, bailado por Alberto y Pelusa Bieule. Fue un hermoso instante de disfrute y alegría.

Momentos culminantes de la peregrinación

No se puede  dejar de mencionar otros momentos que dejaron profundas huellas en los corazones de los misioneros.

En la Casa Museo, después de un recorrido por la misma, se rezó el rosario frente a la ermita en un clima de recogimiento y silencio. En ese mismo lugar se entregaron al Padre Argemiro dos plaquetas para colocar en el Museo, una por el Jubileo de los 25 años de la expansión al mundo de la Campaña y la otra recordando que el año pasado se celebró por primera vez la Santa Misa allí al cumplirse el 10º aniversario del fallecimiento del Padre Esteban Uriburu.

La ceremonia de coronación en la Capilla del Cristo del Tabor, en el Centro Mariano, fue uno de los momentos culminantes de la peregrinación, vivida por cada uno con mucha emoción. La gracia de poder insertarse en la corona de la Filialidad Heroica que recuerda la coronación que hiciera el Padre Kentenich hace 60 fue un regalo especialísimo de  la Madre que les  conmovió hasta las lágrimas.

El día de la despedida, el Padre Argemiro celebró la Santa Misa en el Santuario Tabor, donde coronaron nuevamente a la Sma. Virgen como Reina de la Filialidad Heroica con la misma oración que el Padre Kentenich rezara hace 60 años.

Colmados de tantas gracias emprendieron el regreso a Argentina con nuevas fuerzas y renovado compromiso para continuar junto a Don Joao y desde el Santuario con la gran misión evangelizadora que abre puertas y transforma los corazones de millares de hombres.

Álbum de fotos

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