Parecía que estábamos en Nuevo Schoenstatt o en un Santuario, pero no…

GONNET, Ana Maria Garcia de Moreda. En M. Gonnet, Argentina, una localidad cercana a La Plata, se entronizó un cuadro del Padre José Kentenich, fundador del Movimiento de Schoenstatt, en la ermita de la Madre tres veces Admirable de Schoenstatt. Miembros de la Rama de Madres fueron las protagonistas de este evento. Con mucha alegría comparten con la familia del Padre en todo el mundo lo que las movió a este emprendimiento.

Con una alegría inmensa, sintiéndonos hijas del Padre Fundador y trabajando todo el año para María, tenemos la satisfacción de compartir con toda la familia del Padre estas fotos de nuestro querido Padre Fundador, bendecido y colocado en nuestra ermita para bendecirnos y guiarnos en un apostolado fecundo para el próximo año.

Estamos trabajando actualmente en el Hospital y en el Geriátrico, pero especialmente al servicio de nuestra Iglesia.

Con nuestro párroco, el Padre Eduardo Lorenzo, decimos: Sí, acá estamos, acá están las Madres de Schoenstatt, para lo que usted nos necesite. Es así que el Padre nos vio y se instaló con nosotros. ¡Gracias, querido Padre Kentenich!

Gracias, Mater… Gracias, querido Padre Kentenich…

Padre Kentenich, cómo te estás manifestando; quieres que sigamos trabajando para la Iglesia de Cristo a través de María.

Qué alegría verte en el altar de la parroquia, desde donde nos bendices.

Parecía que estábamos en Nuevo Schoenstatt o en un Santuario, pero no: estabas en nuestra parroquia del pueblo de Gonnet, con un sacerdote no schoenstattiano, pero al que la Mater también tocó…

Y allí te puso, para que nos guíes y nos digas: Sigan trabajando para la Iglesia de Cristo; allí las quiere María.

¡Gracias, Mater! ¡Gracias, Padre Kentenich!

Acá estamos. Somos tus hijas. Bendícenos y edúcanos.

Con Cristo, su Hijo, bendíganos la Virgen María

Gracias, Mater… Gracias, querido Padre Kentenich…

Ahora estás con nosotros, junto a la Mater en la ermita.

¡Qué alegría sentimos todas!

Guíanos a seguir en nuestro apostolado;

has que seamos portadoras de Cristo y María como el Padre nos enseñó;

que seamos apóstoles laicos trabajando para la Iglesia de Cristo.

¡Gracias, Padre Eduardo Lorenzo, porque bendijiste el cuadro del Padre y lo pusiste junto a su querida Mater!

Por eso decimos: “Con Cristo, su Hijo, bendíganos la Virgen María”.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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