Conociendo y amando más las propias raíces

SAN LUIS, Blanca de Arroyuelo. En San Luis, como todos los años, se realizó el Encuentro anual de la Familia de Schoenstatt. Este año le correspondió a Juana Koslay, una de las localidades de la provincia, que cuenta además con Concarán, Merlo, Villa Mercedes y Capital.

Juana Koslay es una pequeña ciudad a 7 km. de la Capital. Posee cinco ermitas, entre las cuales la principal es la de la Aguada, instalada en una bella serranía con quebradas azules y verdes laderas, donde reverdecen los álamos y retamas mezclados con algarrobos, espinillos, piquillines y talas.

El canto de los zorzales y cardenales hacen que los peregrinos que llegan a visitarla se sientan más cerca de la Mater y del cielo.

Allí terminó el evento, dado que se desarrolló por comodidad en una escuela distante a tres cuadras. Al Encuentro se lo denominó “Raíces” porque consideran que en los tiempos difíciles que nos toca vivir debemos recurrir a nuestras raíces para conocerlas y amarlas más, descubriendo en ellas el paso del tiempo, el amor y fuerza de sus gestores, que nos lleva a ver la conducción amorosa de la Mater.

La concurrencia cantaba y aplaudía emocionada

Asistieron al mismo el Obispo Diocesano, Monseñor Jorge Luis Lona, la Asesora de la zona Cuyo, Hermana Catalina Walsh, y el Asesor Provincial, Padre Ignacio Daminato.

Se inició el acto con el ingreso de la Gran Peregrina transportada por los misioneros de Juana Koslay y los acordes del Himno Nacional Argentino, mientras la concurrencia integrada por misioneros y público cantaba y aplaudía emocionada luego de la apertura del Encuentro dirigido por la Coordinadora de Juana Koslay.

El Asesor Provincial bendijo el mismo, siguiéndole luego una charla de un destacado alumno del Seminario de San Luis sobre la Alianza de Amor que dejó encendidos los corazones de las personas que se consagraban.

A continuación siguió un video que narraba la vida del Padre Kentenich, basado en el libro “Los años ocultos del Padre Kentenich”, resultando muy novedoso por el estilo de la trama que hicieron amar más al Fundador.

Al finalizar el video se entregó a la concurrencia como recuerdo una pequeña maqueta de porcelana fría de una mano del Padre con un Santuario en su palma.

“Que quien me vea, te vea”

La Hermana Catalina desarrolló su conferencia sobre el lema del próximo año, instando a las presentes al cambio de cada uno de los argentinos, cerrando su alocución con “quien me vea, te vea”.

Después de saborear un apetitoso almuerzo salpicado por canciones y danzas de jóvenes de la zona, el alegre momento fue completado por las misioneras de Juana Koslay quienes guitarra en mano junto a las mesas le cantaban a la Mater canciones de su propia autoría.

El horario de la tarde se abrió con un video sobre la historia de la Familia en San Luis. Fue emocionante porque las que empezaron hace tiempo volvieron a recordar, y las “nuevas” a admirar el trabajo realizado en cada etapa vivida.

Siguió luego la charla del Obispo, Monseñor Lona, que encendió los corazones de los jóvenes con la necesidad de la virginidad hasta el matrimonio.

Este emocionante Encuentro estuvo coronado con la Misa de Alianza, en la cual sellaron su Alianza de Amor ochenta personas que se llevaron de recuerdo su medalla, estampa y vela. Todo fue hermoso, un día espléndido, la Mater miraba todo desde su pedestal en la sierra chorrillera.

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