Línea y lema de la Familia argentina para el año 2010

Buenos Aires, 28 de octubre de 2009

Querida Familia de Schoenstatt:

Por medio de esta carta quiero informarles sobre las líneas programáticas y el lema del Movimiento de Schoenstatt para el año 2010 trabajado en la Jornada de Delegados que se realizó el 24 y 25 de octubre en Nuevo Schoenstatt.

1-     Voces de Dios en el tiempo

Al “poner la mano el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios” constatamos en nuestro tiempo signos positivos y negativos como un llamado de atención del Señor.

Los signos negativos de nuestra realidad más destacados fueron:

  • La mentira (desprecio de la verdad) y la corrupción son la urdiembre donde se tejen otros males. Son alarmantes los niveles de corrupción en la vida pública y privada y “el mal del clientelismo político”[1] que carcomen a nuestra Patria.
  • La pobreza creciente. En una Argentina, bendecida con recursos naturales y humanos, “la gran deuda de los argentinos es la deuda social”. Podemos preguntarnos si estamos dispuestos a cambiar y a comprometernos para saldarla.”[2] En la “mesa de la gran familia argentina” faltan muchos hermanos que no tienen lugar, que son excluidos o simplemente no pueden llegar. El Papa Benedicto XVI nos advirtió sobre la necesidad de “reducir el escándalo de la pobreza y la inequidad social” en la Patria.[3]
  • Ambiente de confrontación y violencia. La población se ve afectada por la violencia y la inseguridad que se manifiestan de variadas maneras”[4] en activistas sociales, en la política, en las calles, las familias, el deporte, la TV, etc. Llama la atención la poca capacidad de diálogo y de sincera búsqueda de consensos que tenemos; el camino elegido generalmente es la presión, coacción y la violencia.

Hay también varios signos esperanzadores; algunos de los más nombrados fueron:

  • La valoración de la familia. La Familia sigue siendo para los argentinos el lugar de los vínculos y afectos fundamentales, de arraigo, identidad y pertenencia; seguro y amparo en momentos de crisis, y la primera escuela de valores.
  • Mayor conciencia de las responsabilidades cívicas y sociales, manifestado en una creciente participación en actividades cívico-sociales, (por ejemplo en las últimas elecciones legislativas) y en el compromiso por servir más para el bien del país de cara al Bicentenario.
  • Compromiso misionero y solidario de nuestra Familia de Schoenstatt y en la Iglesia en general. En la actualidad hay en Schoenstatt Argentina unos 7300 misioneros de la Campaña, unos 650 jóvenes misioneros en las Misiones juveniles y unos 56 matrimonios misioneros de las Misiones familiares en distintas comunidades del país, más una gran cantidad de acciones sociales solidarias.

2-       Respuesta de la Familia de Schoenstatt en el año 2010

Escuchando estas voces de Dios en el alma de nuestra Familia, de la Iglesia y del tiempo, la respuesta de la Familia de Schoenstatt en el año del Bicentenario es concreta y decidida:

amar y comprometernos por la Patria como verdaderos ciudadanos.

Lo haremos acentuando los siguientes valores:

  • Verdad /veracidad, frente a la mentira y la corrupción
  • Unidad, frente a posiciones rupturistas, intolerantes y violentas.
  • Solidaridad, frente a tendencias excluyentes y a la inmensa cantidad de excluidos.

3-       ¿Cómo expresamos todo esto?

La Iglesia y nuestro Padre Fundador nos enseñan que ante grandes dificultades pedimos ayuda a María, amparo y seguro auxilio de los cristianos (nada sin Ti) y le ofrecemos toda nuestra colaboración (nada sin nosotros). Por eso en el año 2010 tendremos dos acciones concretas (en común a nivel nacional):

a- Coronación a la Sma Virgen (Nada sin Ti)

el 8 de MAYO (Ntra. Sra. de Luján) en cada Fiesta Regional del Bicentenario bajo el título de: María, Madre y Reina de una Patria para todos.

En la “gran mesa familiar” que es Argentina, Dios quiere que no falte ninguno de sus hijos pues hay lugar para todos. María, como Madre, nos reúne y educa para la unidad y el diálogo, para una cultura de la Alianza. Esa es la Patria con rostro de Familia, es la Familia del Padre, es la Patria para todos.

b- Difundir el Pacto del Bicentenario (Nada sin nosotros)

Celebrar los 200 años de la Patria significa para nosotros educar y promover actitudes de responsabilidad ciudadana acentuando el valor de la verdad, la unidad y la solidaridad, trabajar por recuperar una cultura del trabajo y la concordia social. Por eso, con un marcado espíritu apostólico, nos proponemos difundir el Pacto del Bicentenario durante todo el año y en todos los ambientes.

4-       ¿Desde dónde haremos esta acción?

Desde los Santuarios y Ermitas. Es allí donde nuestra Madre y Reina se ha manifestado como la Madre del Pueblo y allí quiere recibir, cobijar, educar y enviar a sus hijos para ser fermento de renovación religioso – moral de nuestra Patria.

“Uno de los frutos que como dirigentes de la Familia debemos llevarnos de aquí debería ser: nos adherimos con ardor a Schoenstatt, queremos construir un nuevo orden social. No es verdad que deseamos sentarnos en nuestro cuartito y rezar, ni que queremos encarnar en nuestras filas el benedictinismo y cultivar una vida silenciosa e interior. Ciertamente que lo queremos también, pero solamente para llegar a ser, en última instancia, conquistadores del nuevo mundo…y participar en la gran misión de la Sma. Virgen para el tiempo actual” (P. José Kentenich, Jornada de octubre 67)

LEMA DEL AÑO 2010

¡CON MARÍA REINA,

CONSTRUYAMOS UNA PATRIA PARA TODOS!

Desde el Santuario les mando un cordial saludo y bendición,

P. José Javier Arteaga


[1] Conf. Episcopal Argentina (CEA), “Hacia un bicentenario en Justicia y solidaridad”. nº 29

 

[2] CEA, “Hacia un Bicentenario…”, nº 5

[3] Benedicto XVI, mensaje 6 de agosto 2009, lanzamiento de la colecta nacional “Más por Menos”,

[4] CEA, “Hacia un Bicentenario…”, nº 29

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