Un 18 de octubre inolvidable en Coronel Suárez

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CORONEL SUÁREZ, mkf. “Realmente estamos viendo cómo la Mater se está preparando lentamente su Morada: la conquista de su Santuario!”, dice el Padre Esteban Casquero, párroco en Coronel Suárez. Hace dos semanas, el 18 de octubre, se bendijo en su parroquia una ermita de la Madre tres veces Admirable de Schoenstatt. “¡Es una bendición cómo la gente está respondiendo al amor con amor concreto y servicio desinteresado en recursos materiales y en tiempo y talentos! Me siento un regalado de Dios y de la Virgen al verse gestar desde el origen algo tan maravilloso y familiar como es Schoenstatt en Suárez”.

En los dos años pasados desde que el Padre Esteban llegó a la parroquia nacieron grupos de la Obra Familiar, de la Juventud Masculina y Femenina, creció la Campaña, y el pasado 31 de mayo la Familia de Schoenstatt se encontró por primera vez como tal.

Miembros de la Familia de Schoenstatt se fueron a plantar árboles y arbustos, a regarlos, y “a cebar mates mientras trabajábamos (además de las tortas)”, cuenta el Padre Esteban.

“Uno de los Movimientos más renovadores que ha conocido la Iglesia”

“En el corazón de Alemania, muy cerca de donde se une el Mosela con el Rin, se encuentra Schoenstatt. En el siglo XII, cuando el arzobispo de Tréveris regaló el terreno a las monjas Agustinas para que lo ocuparan, lo calificó de “un bello lugar” (en alemán antiguo: eyne schoene statt). De allí proviene el nombre de “Schoenstatt”.

En el siglo XVI las monjas abandonaron el lugar y mucho tiempo después el predio fue adquirido por los Padres Palotinos. El Padre José Kentenich (1885-1968), perteneciente a esta orden, funda la Congregación Mariana, del cual nacerá unos de los Movimientos más renovadores que ha conocido la Iglesia: el Movimiento de Schoenstatt” – puede leerse al comienzo del artículo publicado el 19 de octubre en el diario local.

Una multitud de fieles en la bendición

El 18 de octubre, a cinco años del centenario de Schoenstatt, fue inaugurada la ermita de Schoenstatt, en un predio ubicado sobre la Avenida Alfonsina Storni. La convocatoria de la Familia de Schoenstatt estuvo concretada bajo la premisa de que se otorgó un “nuevo lugar de peregrinación y gracias en donde Dios se manifiesta al hombre y nuestra Madre tres veces Admirable, quien nos cobija, educa y envía”, como expresaba la invitación.

La bendición de la ermita contuvo una misa concelebrada por tres sacerdotes, representando a tres de las cuatro comunidades sacerdotales de Schoenstatt: el P. Esteban Casquero (Instituto), el P. Mario Castiglioni (miembro de la Liga de Sacerdotes de Schoenstatt) y el Padre Daniel Jany (Federación).

Antes de la Misa, los misioneros depositaron sus peregrinas al pie de la ermita y la adornaron con velas. Después de la Misa, Mirta Streitenberger selló su compromiso misionero y recibió una peregrina para llevarla adonde ella quiere llegar… “Ella es la gran Misionera, Ella obrará milagros”.

Unidos a la peregrinación mundial del Símbolo del Padre

Desde la ermita de Suárez, la naciente Familia de Schoenstatt se une a la corriente internacional en torno al Símbolo del Padre. El 8 de julio de 2009, en el Santuario Original, el Símbolo del Padre regalado por el Padre Kentenich fue enviado en una peregrinación mundial a todos los países donde Schoenstatt estç presente. “Para nosotros es la vinculación a nuestro Padre Dios, nuestro Padre del cielo, que es providente y todo lo ve”, dice el Padre Esteban.

Mientras el Símbolo del Padre peregrina por el mundo visitando todos los Santuarios – actualmente se encuentra en los Estados Unidos peregrinado por los Santuarios de Texas -, un símbolo más pequeño peregrina por Coronel Suárez. “Nos queremos unir a ese movimiento con un Símbolo más chico, por tal motivo le vamos a pedir a Norma Berraondo, miembro del Movimiento, que es una de nuestras mamás, que se lleve el Símbolo con un cuaderno para las intenciones y con un libro que contiene qué significa este Ojo del Padre”.

Toda mamá quiere tener su casita

Antes de la bendición de la ermita, el Padre Esteban le dio la palabra a los coordinadores del evento religioso, Silvia Stork y Claudio Berraondo, al tiempo que la primera agradeció a cada uno de los que le dijeron que sí a María. “Toda mamá quiere tener una casita siempre y se están haciendo casitas en todos lados para así poder ir hacia ella”, expresó Silvia. En ese sentido le agradeció a todos los que pusieron su granito de arena para disponer hoy de la ermita.

A Claudio Berraondo le cupo la responsabilidad de entregar tres presentes, pero antes dijo que “la Virgen quiere estar entre nosotros y ha sido ella la que eligió el lugar y a las personaspara que colaborasen. No hemos sido nosotros los que la elegimos”, añadiendo que “hay gente que construyó la ermita, Ángel Fuhr y Pablo Krotter, a quienes le entregamos un recordatorio”.

Sostuvo además, que “hubo una comisión que trabajó incansablemente y dentro de ella hay una persona que dejó todo y que a partir de hoy la presidirá, Hernán Ducós”, quien recibió otro presente, bendecido en el momento por el sacerdote.

Finalmente, se bendijo la ermita y los presentes siguieron compartiendo en el lugar un momento al aire libre.

Un lugar de peregrinación del pueblo

Las ermitas son lugares de peregrinación del pueblo para encontrarse con Dios. “Nosotros decimos que son esos lugares donde el cielo toca la tierra y ojalá la gente de Coronel Suárez pueda acercarse, todos… niños, ancianos y adultos, que puedan acercarse y experimentar lo que la Virgen regala en este lugar bendecido”, comentaba el Padre Esteban en una entrevista al diario local. “En realidad esto lo hizo la gente del pueblo, estoy muy admirado y agradecido por toda la fe de la gente de este pueblo y sé que la Virgen se quiso instalar acá porque hemos tenido prueba fehaciente del actuar de ella todos los días”.

“Esta es una fiesta de la Iglesia toda”, concluyó. “El destino y camino final del hombre es contemplar el rostro de Dios, que es Padre y misericordioso. Este lugar pretende ser eso: un lugar donde no sólo uno podrá encontrarse con la Virgen sino también con el Padre Dios”.

Artículo publicado el 19 de octubre en el diario “Nuevo Día”

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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