Veinte mil personas en la Peregrinación de los Pueblos

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AICA. Los días 16 y 17 de octubre se llevó a cabo la 27ª Peregrinación de los Pueblos, que partió el viernes a las 17 desde Hasenkamp y recorrió 90 kilómetros a lo largo de 26 horas, hasta el santuario de La Loma. Allí el arzobispo de Paraná, monseñor Mario Maulión, presidió la misa ante los más de veinte mil peregrinos que participaron de la marcha que como cada año une los santuarios dedicados a la Virgen de Schoenstatt en ambas ciudades.

La iniciativa surgió en 1983 por parte de dos jóvenes hasenkampenses, Jorge Quiroz y Amelio Rodríguez, quienes en esta oportunidad volvieron a participar y encabezaron la peregrinación que llevó por lema: “María, danos un corazón misionero para anunciar a Jesucristo”.

Recuperar el respeto por la familia y por la vida en todas sus formas

“El mundo en el quevivimos, que construimos, que sufrimos, necesita el testimonio del creyente en Jesús. Junto con toda la Iglesia en la Argentina necesitamos trabajar en este camino ‘hacia el Bicentenario en justicia y solidaridad’. No quiero hablar de lo que otros deberían hacer”, expresó el arzobispo en la homilía, para luego enumerar una serie de aportes que deben hacer los creyentes para la patria y la sociedad.

En primer lugar, llamó a “recuperar el respeto por la familia y por la vida en todas sus formas. Es decir de toda vida humana, en todas sus etapas, en especial en los indefensos, los excluidos que finalmente son descartados. Trabajar en la solidez de la familia que ha de ser el lugar en el que se generen los valores más sólidos y donde se aprenda a amar y a ser amado”.

Asimismo, instó a “avanzar en la reconciliación y en la capacidad de diálogo. Es decir educar y favorecer en nosotros y entre nosotros todos los gestos, obras y caminos de reconciliación y amistad social, de cooperación e integración. Oímos y hablamos con frecuencia de luchas. La lucha nunca ha de ser contra hombres sino contra lo malo”.

En tercer término, se refirió a la necesidad de “alentar el paso de ser simplemente habitantes a ser ciudadanos responsables. Es preciso afirmarnos que es preciso cumplir los deberes que derivan de nuestro ser ciudadanos”.

Subrayó además que hay que “animar a un incansable proceso para superar la pobreza que, guste o no, es un escándalo siempre. Nosotros necesitamos más que lamentarnos, trabajar para la superación del sufrimiento de tantos hermanos nuestros que lo sufren y estando con nosotros estamos urgidos a elevarlos en la condición en que viven”.

Por otro lado, sostuvo que es necesario “afianzar la educación y el trabajo: son la clave del desarrollo y de la justa distribución de los bienes. Porque una tenaz educación en valores y una formación para el trabajo junto con políticas generadoras de trabajos dignos harán superar la pobreza y el asistencialismo desordenado que terminan generando desigualdad y dependencias dañinas”.

Por último, expresó su deseo de que “este año la Peregrinación de los Pueblos sea para todos los hermanos una ocasión para celebrar el Año Sacerdotal”, y llamó a “orar por los sacerdotes y, junto con ellos, por su fidelidad y su crecimiento en su vida y ministerio sacerdotal”.

Fuente: AICA

La peregrinación de los pueblos en los medios:

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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