Preparando espiritualmente la coronación de la MTA

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VICARÍA CENTRO, Silvia Asis. El 17 de octubre 16 mujeres fueron en peregrinación al Santuario de San Isidro (Provincia de Buenos Aires) a fin de prepararse interiormente para la coronación de María como “Reina de la Alianza de Amor”.

Al arribar, colocaron la Imagen Auxiliar en el Santuario y pusieron sobre el altar la corona (con su nueva piedra roja) junto con una foto de don Joao y el P. Esteban Uriburu.

Durante la mañana reflexionaron en forma individual y en silencio, disfrutando en el parque el hermoso día de primavera que les regaló la Mater.

Al mediodía rezaron juntas el rosario y la oración de coronación. “Rezamos la oración de coronación como un anticipo y todas la firmamos sobre el altar… como en épocas del Padre Esteban”, comenta Cristina White. En esta oración se comprometen a “comprender, encarnar, y ser portadores audaces de una Cultura de la Alianza de Amor a través de la Campaña y así llevar a miles de personas a Cristo y a la plenitud del Evangelio en nuestra patria y el mundo”.

Luego de compartir el almuerzo regresaron a Buenos Aires, esperando con gran alegría el día de Alianza al día siguiente y la coronación que tendrá lugar el miércoles 21 de octubre a las 20 horas en el Santuario del Centro.

Una cultura de la Alianza

La coronación de la Mater como “Reina de la Alianza de Amor” nace de una inquietud concreta dentro de la Campaña del Rosario de la Vicaría Centro: “Dada la situación de nuestra patria y rumbo al bicentenario de la misma, así como también en camino a la celebración del centenario de Schoenstatt, vimos como nuestro mejor aporte re-encendernos en la vivencia de nuestra Alianza de Amor, y ser instrumentos para que a través nuestro Ella, nuestra Madre y Educadora, pueda seguir visitando a miles de personas llevando el mensaje de la Alianza de Amor y las gracias de la peregrinación, mostrándose como la gran portadora de Cristo su Hijo”.

En vísperas del 18 de octubre las misioneras quisieron, como expresaba la reflexión de ese día: “como don Joao, unirnos al Padre Kentenich y a los primeros congregantes, a aquel 18 de octubre de 1914, y ofrecerle nuestro fiel y fidelísimo cumplimiento del deber y nuestra intensa vida de oración…”.

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