Jornada de Dirigentes Patagónicos

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RAWSON, Mónica Fiacchi de García y Sara Bórquez. “Escuchar la voz de Dios en lo que Él permite”, dice nuestro Padre Fundador. Y Dios ha querido que esta “Jornada de Dirigentes Patagónicos” se realizara en este tiempo y en este lugar. No cabe duda, porque los bendijo con el sol, con el cielo sereno, con el clima, de suaves vientos, con la alegría de los participantes, con la solidaridad mutua y la armonía. Cada uno se llevó “en su mochila” el calor de la buena convivencia, a partir del aporte personal y de la riqueza que las conferencias y el intercambio brindaron en pos de la capacitación y de la plenitud del alma.

Los pasos previos en pos de encenderse en la preparación los unieron en el Triduo de las Jornadas Patagónicas, que invitaban “a reunirnos en esta bendita tierra patagónica, quizás no sólo quienes desempeñan un poder formal, sino también quienes están llamados a serlo“.

También para prepararse y previvir las Jornadas, como “una rosa de cada día”, a través de Internet, cada comunidad recibió desde Rawson, un mensaje, una frase, sobre la misión del liderazgo, a partir del 15 de septiembre, las cuales también se colocaron en el Santuario Tierra de la Promesa, a fin de su lectura y reflexión, para los peregrinos, los custodios y la Familia del Valle.

Con ese espíritu que propone el Padre Kentenich y que se señalaba en el Triduo, todos los corazones y los esfuerzos estuvieron dispuestos, desde las distintas comisiones, a la organización de las Jornadas, sorteando los obstáculos y las pruebas que se les presentaron. Sabían que en este tiempo tanto la espiritualidad como toda tarea de infraestructura eran fundamentales para el éxito de la Jornada. Sintieron que ese espíritu que flotaba en las tareas de organización en esta comunidad de Rawson también se experimentó en las comunidades asistentes, en vista de la riqueza que cada una de ellas aportara. Esto ha hecho que se sientan solidariamente unidos, con conciencia de instrumentos, con la confianza en el Dios Trino y en la Mater.

Un día pleno de emociones

El primer día de la Jornada fue pleno de emociones. La recepción de las comunidades en el predio del Santuario, específicamente en “El quincho de Jaime”, resultó una grata ocasión para intercambiar saludos personales y la alegría del encuentro. Algunos asistentes ya habían arribado el día anterior y fueron recibidos y albergados por la Familia de Rawson, que se sintió muy feliz de dar la bienvenida a las comunidades de Trelew, Puerto Madryn, Esquel, Trevelin, Comodoro Rivadavia, del Chubut; a la comunidad de Bariloche, de Río Negro y a la comunidad de Neuquén.

Se realizó la acreditación de los asistentes con la entrega de distintivos y carpetas, en las cuales constaba el Programa de la Jornada; “Objetivo y horizontes de la Jornada Patagónica de Dirigentes” a presentar por el P. Arteaga; Síntesis de la conferencia “Resistencias”, a cargo de la Licenciada Graciela Papaiani; Síntesis sobre la característica del líder “Desde la Patagonia gestar dirigentes: Promesa del Padre, de “Discípulos y misioneros para una patria familia” del P. Carmona; Claves del trabajo del Taller “Líderes patagónicos, promesa del Padre” trabajo de la Comunidad de Bariloche; modelo de “Pacto del Bicentenario”, “Compromiso ciudadano hacia el nuevo orden social”, y Preguntas para el festejo del Bicentenario de la Patria como Región Patagónica, estos tres últimos, elementos de soporte de las charlas del Padre Arteaga. Se incluyeron oraciones, cancioneros y direcciones de los miembros de la Familia de Schoenstatt en la Patagonia, para conocimiento e intercambio. Y una estampa de la Mater, que protege todos sus emprendimientos, con la oración de la entrega filial al Padre Kentenich.

Con claridad el Padre Javier Arteaga planteó los objetivos y horizontes de la Jornada Patagónica de Dirigentes.

El lema del año y los desafíos de Schoenstatt en la Argentina de hoy

El Padre Javier Arteaga desarrolló una conferencia en donde destacó los doscientos años de herencia que tiene nuestra patria, con “hipoteca” que debemos saldar y superar como: el desarraigo, el individualismo, la viveza criolla y el caudillismo y los bienes y valores que debemos mantener, promover y acrecentar como lo familiar, la búsqueda de la libertad, lo mariano y la capacidad de levantarse y seguir adelante. Destacó que somos cocreadores de la historia, en unión con Dios y con los hermanos y que no es tanto la acción de los malos sino la “no acción” de los buenos.

Finita Beveraggi de la comunidad de Bariloche, se refirió a la misión del líder y destacó que el llamado a la misión es elección de Dios “Nada sin ti, nada sin nosotros”. El líder es quien encarna la autoridad, quien da las pautas. Sus cualidades son la transparencia, la sensibilidad, la autoridad moral. Son soportes la oración y el sacrificio. El dirigente en el pensar del P. Kentenich debe “orientarse por una sola gran idea y arder por ella, consumirse por los suyos y sentir arraigo por el lugar”. Es necesario asumir la herencia recibida e identificarse con la Mater y el Dios Trino. La mano puesta en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios.

Para propiciar el intercambio de las comunidades se armó una larga mesa que los convocó como familia en el departir y en el soñar por acciones a futuro, impregnados de la riqueza recibida en las reflexiones y en las charlas.

La alegría estaba presente y se acentuó al iniciarse los juegos, a los cuales los asistentes se prestaron en un clima de confianza y amistad.

Valores del Bicentenario

El segundo día el Padre Javier Arteaga desarrolló la conferencia en donde habló del imperativo del Bicentenario al que denominó el Nuevo Orden Social, en cuyo centro está el hombre hecho a imagen y semejanza de Dios. Seguidamente propuso hacer individualmente el Pacto del Bicentenario.

A continuación de la misma se trabajó en talleres, que dio como resultado un trabajo fecundo, comprometido y de gran riqueza. De la puesta en común surgieron propuestas valiosas a trabajar como región de manera consensuada.

Con la intervención del Padre Arteaga y como cierre se acordó realizar el festejo del Bicentenario el 8 de mayo del 2010 en Bariloche, a los efectos de acompañar a los hermanos en su anhelo de Santuario y llevar a cabo propósitos consensuados.

Misa de envío

En la misa cada comunidad ofrendó un símbolo de pertenencia significativo para la Familia. Estuvo animada por la Juventud Masculina, acompañada en guitarra por Omar Pavez y Luis Ricci.

Frente al Santuario, “lugar de peregrinación y de gracia”, bajo la protección de Dios Trino y de María, hicieron la celebración del envío. En un mapa de la región patagónica puesto al pie del Santuario, cada comunidad simbolizó su presencia con la luz de una vela encendida, que fue colocando en el punto que señalaba su lugar de arraigo. Para despedirse entonaron “A la Patagonia”, de la cantata patagónica de las Jornadas del ’88, interpretada por Luis Ricci, mientras la juventud levantaba las banderas de Schoenstatt.

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