Dichosos de poder brindar este servicio a nuestros hermanos en Cristo

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BUENOS AIRES, María Teresa Polo y Cristina Mattar. Cada vez que desde la Vicaría Devoto convocan al rezo de las Mil Avemarías o al Rosario Iluminado, la invitación es recibida como un “bálsamo” en momentos tan difíciles como lo que actualmente les toca vivir a muchos en Argentina. Fue así también el 8 de agosto en la Parroquia “San Juan María Vianney” y el 15 de agosto, día de la Asunción de la Santísima Virgen María, en la Parroquia “Purísimo Corazón de María”. El Cardenal Bergoglio presidió en ambas oportunidades la Santa Misa, celebrándolas con el rosario de rosas frente del altar.

En comunión con Jesucristo y nuestros hermanos, a través del Corazón de María Santísima, desgranaron las decenas del Santo Rosario que repetimos con profundo amor a ellos, entregando todo lo que llevaban en su interior, tanto en momentos de alegría como de pesar, y de manera especialísima cuando nos sentimos más débiles y sólo en la fe encontramos consuelo. Con meditaciones en defensa y a favor de la vida desde su concepción hasta una muerte natural, en este Año Sacerdotal, orando por la santificación de los sacerdotes, por la beatificación del Padre José Kentenich y Don Joao Pozzobon…, por la Familia de Schoenstatt, el NO a la droga, NO a la violencia, por los enfermos, por paz, justicia, trabajo digno, bienestar en su país, por la paz del mundo, por las almas del purgatorio, dichosos de poder brindar este servicio a nuestros hermanos en Cristo, compartieron las últimas vivencias.

Con lágrimas en los ojos

El día 8 de agosto de 2009 en la Parroquia “San Juan María Vianney”, durante las fiestas patronales, elevaron con emoción a Jesús y a Nuestra Madre el rezo de un Rosario Iluminado en el que participaron todos los presentes. Al acercarse a ofrecerle una flor a Jesús y María y encender una vela, se sienten más cercanos. En muchas ocasiones llegan con lágrimas en los ojos. Para finalizar tan maravilloso día se ofreció una e Misa presidida por el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina.

Un hermoso obsequio para la Iglesia

El día de la Asunción de la Santísima Virgen María, 15 de agosto de 2009, en la Parroquia “Purísimo Corazón de María” ofrecieron como regalo a la Mater el rezo del Rosario Iluminado. Como en toda ocasión que se lleva a cabo este extraordinario regalo, los fieles participan conentusiasmo y confianza indescriptibles. También recibieron el Sacramento del Bautismo algunos adolescentes, un hermoso obsequio para la Iglesia que cuenta con nuevos hijos. Como “broche de oro” se celebró después la Misa presidida una vez más por el Cardenal Jorge Mario Bergoglio.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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