Vale la pena luchar

MENDOZA, Jorge H. Day. El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, se solidarizó el 4 de septiembre con aquellos que padecen situaciones de esclavitud o son “descartados” en la ciudad, y los exhortó a “gritar”, para que “esta infernal máquina de exclusión y descarte, cambie el corazón”. “Entonces, hermanos y hermanas, estemos juntos unos a otros. Todos tenemos algo que darnos unos a otros. Juntos luchemos para que esta ciudad reconozca donde ha caído… y llore, y se corrija … y haya justicia. Juntos digámonos que vale la pena luchar para que en Buenos Aires no haya mas esclavitud… hay mucha esclavitud. Porque eso es lo que Dios nos pide hoy: “Grita con fuerza y sin miedo. Levanta tu voz como una trompeta”.

Y echemos en cara a todo aquel que inventa esa infernal máquina de exclusión, esa infernal máquina de descarte de gente e imprequémosle su conducta y pidamos que Dios les cambie el corazón”. ¿No es un lujo tener un arzobispo como Jorge Bergoglio, cuya homilía completa se puede leer más abajo? Este mensaje es para reflexionarlo en la profundidad de nuestros corazones. Reconforta el alma saber que el cristianismo, cuya extinción anuncian algunos “profetas”, está cada vez más vivo.

La coronación de la Mater días atrás en Burundi, la más modesta en número pero tan llena de alegría hace pocos días en el Santuario de La Puntilla, los festejos en el Santuario de La Loma y un extensísimo etcétera que se extiende a los cuatro puntos cardinales, nos dicen que 2000 son muy jóvenes años para nuestra Iglesia.

Desde valientes homilías como las de Bergoglio a sabias reflexiones a las que nos acostumbró el Padre Kentenich, desde generosas juventudes que misionan a incansables peregrinos que llevan la Mater a los hogares. ¡Qué riqueza la de nuestra Iglesia!

Homilía del Cardenal Bergoglio

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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