Una experiencia de vida que llenó de alegría sus corazones

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BAHÍA BLANCA, Alicia Granieri. “Consagrarse es ponerse a disposición de la Madre. Es escuchar, es oír cuando Ella habla, es estar a su servicio, ser un servidor”. Palabras de Don Joao L. Pozzobon que nos sirven para expresar lo vivido por el grupo Azucena, de la capilla Santos Pedro y Pablo de Bahía Blanca, que quiere contar una experiencia de vida que llenó de alegría y emoción sus corazones.

Como todos los años, se preparan para vivir la Cuaresma con un día de reflexión, meditación y oración, al cabo del cual se decide qué hacer para llevar lo meditado a la práctica. En esta Cuaresma se propusieron ayudar con ropita para bebe y niños, que llevaron al Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Penna, donde fue muy bien recibida por las Voluntarias que allí trabajan ya que son muchos los bebes que nacen y los niños internados que llegan sin ropa para cambiarse o para sus hermanitos. También se les dijo que si se precisaba otra cosa con gusto tratarían de conseguirla.

9 camisolines para los niños

A los pocos días llamó una de las Voluntarias diciendo que había un doctor que estaba preparando en pediatría una salita para niños quemados, ya que no había ninguna, y preguntaba si no podrían hacer 9 camisolines para los niños que se internen en esa salita. Sin vacilar, el grupo dijo que sí. El doctor mandó un modelo para los camisolines, pidió 3 tamaños distintos y un color determinado. Cuando se consiguió todo, una misionera los cortó, una peregrina los cosió y se llevaron al hospital. Con gran entusiasmo el doctor las invitó para el día de la inauguración de la salita , quedando en avisar fecha y hora. Cuando llaman para confirmar el día y la hora, la Hermana que colabora en el hospital preguntó si las misioneras querían llevar ese día un cuadrito de la Virgen Peregrina para dejar en la salita.

La Madre había decidido dónde quería estar

Esto es lo expresado por las misioneras que fueron en representación de todas: “Cuando vimos la puerta de pediatría adornada con globos multicolores, nos hizo presagiar momentos de emoción y alegría.

Todos querían saludar al Dr. Diego Iseppi, responsable de equipar la salita para quemados pediátricos. El hospital no contaba con ese lugar tan especial y necesario, por lo que el Dr. agradeció a todos los que hicieron posible que se realizara su sueño: a su familia y a su pequeño hijo. Varias veces su voz se quebró de emoción.

El Padre Jorge Wagner bendijo la sala y el cuadro de la Mater. El grupo “Azucena” acompañará permanentemente con sus oraciones a la Madre y Reina del Pueblo para que Ella cobije, dé amor y esperanza a esos niños y a sus familias.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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