Recordando a Carmen Rinaudo de la Obra Familiar de Rosario

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ROSARIO, Sandra y Rubén Lopez/mkf. Sobre finales del pasado febrero, la familia de Schoenstatt de Rosario recibió uno de sus golpes más duros: la noticia del fallecimiento de Carmen Rinaudo quien, junto a su esposo Ernesto, habían asumido en diciembre de 2008 la coordinación diocesana de la Familia de Schoenstatt de Rosario. Su inesperado regreso a la casa del Padre conmocionó profundamente a todos, más aún a quienes integran la Obra de Familias, a la que durante tantos años Carmencita y Ernesto dieron sobradas pruebas de entrega, afecto y fidelidad.

Seguramente cada uno guardará en su memoria muchos y muy gratos recuerdos de Carmen. Esta amiga de todos que el pasado 21 de febrero a los 59 años dejaba a su tan querida familia rosarina. “El celo por Schoenstatt la consumía”, comenta Joaquin Lavini. “A pesar de estar conmovida por su diagnóstico (que ya conocía), se preocupaba más por lo que pasaría en Schoenstatt. Estaba tranquila, serena, confiaba en que el Padre haría lo mejor para ella y los suyos. Pero una sola cosa la inquietaba: No poder llevar adelante su tarea recién asumida de coordinadores dioscesanos de la Familia de Rosario.”

“Personalmente quedarán  grabados en nuestro corazón su ” tierna sonrisa” y el enorme cariño y cobijamiento que siempre nos prodigó”, comentan Sandra y Rubén Lopez. “Los planes de Dios son un misterio. Para todos nosotros será muy difícil llenar el vacío que nos provoca la ausencia física de Carmen, pero no dudamos que ella ya está muy cerquita de Nuestra Madre y de nuestro Padre Fundador, intercediendo por todas nuestras necesidades y velando por todos y cada uno de los hijos de Schoenstatt.”

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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