Fiesta de Renovación del compromiso misionero en La Loma, Paraná

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PARANÁ, Marina Gonzales. El sábado 8 de noviembre a la sombra del Santuario de La Loma tuvo lugar la gran fiesta de renovación del compromiso misionero de la Campaña del Rosario de la Virgen Peregrina de Schoenstatt, bajo el lema: Don Joao, modelo de discípulo y misionero.

Un día con alta temperatura climática y con más calor en el alma por el fuego de la misión que se renueva, fue el marco propicio para que misioneros de las diócesis de Paraná, Santa Fe, Gualeguay y Concordia compartieron emociones, experiencias, aprendizajes y proyectos en lo que respecta a su apostolado en la Campaña del Rosario.

Muy temprano en la mañana dio inicio la jornada con la oración en el Santuario. Cabe destacar que muchos de los misioneros recorren muchos kilómetros hasta la capital provincial para participar de este evento, que es relevante y trascendental porque renuevan su disposición de seguir acompañando a la Madre y Reina junto con su Hijo en la visita a los hogares, escuelas, cárceles, hospitales…

Luego de la bienvenida por parte de la coordinadora de Paraná, comunidad que organiza el festejo, Carmen de Barzola, la Hermana María Sofía, asesora de la Familia de Schoenstatt en Paraná, iluminó en una charla sobre el rol como misioneros y las perspectivas de trabajo para el año próximo, enmarcado en lo propuesto por el Equipo Asesor Nacional de Campaña: acercar la Mater a los niños.

Un trabajo de taller les reunió con semejantes y diferentes experiencias de la misión. El encuentro con los demás misioneros siempre vivifica; es la experiencia en común unión la que fortalece, impulsa y renueva. En este clima compartieron el almuerzo en un espacio preparado para tal fin, el patio de los misioneros, recordando los requisitos para los participantes: mucha alegría y ganas de compartir porque es una fiesta. También tuvieron el privilegio de vincularse con hermanos de la Familia diocesana de diferentes ramas, que colaboraron con la cantina para recaudar fondos para las misiones familiares que organizan para este 2009.

Unidos en oración

Luego de un pequeño receso para recuperar fuerzas corporales recordaron la coronación de la imagen Auxiliar de Paraná en sus diez años de acontecida. Volvieron a las raíces de una coronación en una pequeña charla y luego se reunieron en grupo nuevamente para trabajar sobre aquello que como misioneros querían volver a coronar a nuestra Mater, y lo escribieron en coronitas de papel que luego fueron quemadas al finalizar el rosario en el descanso del Camino de María. Por esto, inspirados en Don Joao Luiz Pozzobon, que decía: El Rosario es una oración que alimenta el espíritu, que da fuerza, en unión con todos los misioneros, de las familias y personas misionadas, y de todos los que ya nos preceden en la Patria Celestial rezaron el Santo Rosario.

En este espíritu se prepararon para celebrar la Santa Misa presidida por el obispo auxiliar de Paraná, Monseñor César Fernández, quien también realizó el envío de nuevos misioneros y tomó Alianzas a misioneras de la comunidad de Crespo, junto con la renovación del compromiso misionero de todos los presentes. Así, les alentó a seguir en este apostolado, permitiendo que María como madre llegue a todos sus hijos por medio de la imagen peregrina. Es sencillo, dijo, es el instinto maternal que vive en cada uno de nosotros y que debemos dejar que aflore, que esa sobreprotección llegue a todos por igual, como tuvo Don Joao el instinto maternal también lo tengamos nosotros, en la simplicidad de los instrumentos que generosamente se ponen en marcha.

Heredamos una misión, un compromiso, un amor…

Desde el fundador, el Padre José Kentenich, con su generosidad en la Alianza, el iniciador de la Campaña, Don Joao Pozzobon en su entrega total a la misión, el Padre Esteban Uriburu que proyectó y acercó la Campaña al mundo, hasta los nuevos misioneros que se comprometieron en esta jornada, saben que heredaron una misión, pero sobre todo asumen un compromiso que reciben con amor, un amor heredado, que impulsa y sostiene.

La labor no es fácil, decimos más de una vez, pero tenemos la confianza cierta de que Ella nos guía, nos sigue eligiendo junto con su Hijo Jesús en el Padre por el Espíritu. Somos simples burritos cargando con y por amor a la Madre y Reina con su Hijo en colaboración con la extensión del Reino, llegando muchas veces a lugares donde el sacerdote, la parroquia y demás fieles no pueden llegar, porque nuestra tarea simplemente, como lo decía Don Joao, es abrirle caminos al Señor… con tu imagen, Madre, tu Rosario y tu Alianza…

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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