Reunión del Consejo Territorial Ampliado de la Federación de Familias

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Ivonne y Ruben Osinalde. El fin de semana del 8 y 9 de noviembre se reunió el Consejo Territorial Ampliado de la Federación Apostólica de Familias de Schoenstatt en Argentina.

¿Quiénes estuvimos reunidos? El Consejo Territorial, los Jefes y Coordinadores Regionales, nuestros consejeros internacionales y el asistente Padre Juan Pablo y la asesora: Hna. Marie Madeleine.

También nuestra querida Charito, quien no pudo estar presente físicamente, pero lo estuvo en forma permanente en sus hermanos consejeros. La impronta que Carlos y Charo han dejado en el Consejo, por su extraordinaria paternidad, permanecerá siempre como una herencia para nuestra Federación argentina.

¿Dónde estuvimos?

Llegamos en una espléndida mañana de sol al Santuario de Villa Ballester, lugar tan caro a la historia de la Familia Nacional, para ser recibidos en un gran abrazo por los hermanos de la Región de la Trinidad, especialmente quienes viven en la zona.

Nos atendieron y cuidaron paternalmente en cada momento. Ningún detalle fue pasado por alto.

Fuimos hospedados por familias de la Región. Compartir con ellos esas horas fue precioso, nos permitió vincularnos con otros federados, conocer la idiosincrasia de otras regiones y percibirnos unidos en la diversidad.

El domingo amaneció hermoso, tuvimos una mañana de arduo trabajo y terminamos la jornada de trabajo con la Santa Misa en la que nos acompañaron muchas familias de la Región. Al concluir la Misa, la familia de la Federación rindió homenaje a nuestro querido Padre Juan Pablo por sus 25 años como sacerdote. Tuvimos la oportunidad de agradecerle por colmarnos con su paternidad y de hacerle un regalito en nombre de todos.

Culminamos el encuentro en un almuerzo generosamente preparado por las familias de la Región con quienes disfrutamos un lindísimo momento en torno al Santuario.

¿Qué hicimos?

Compartimos la vida de las regiones en las voces de sus Jefes Regionales y Coordinadores, los procesos vitales de los distintos cursos y de los grupos de Comunidad Oficial y la modalidad de funcionamiento de las Comunidades Oficiales

Nos proyectamos en el 2009, año jubilar para la Federación por un doble motivo: el 90ª aniversario de Hörde y la realización de los Capítulos Internacional y Territorial. Se establecieron los cronogramas de los importantes eventos que tendrán lugar el próximo año y se acordaron las principales líneas de trabajo.

Con extraordinaria claridad y lucidez nuestros consejeros internacionales, nos transportaron a la visión universal del Padre, al contarnos los procesos que está llevando a cabo la Dirección Internacional de la Federación. Nos hicieron ampliar nuestra mirada para poder visualizarnos como partes de una dinámica internacional.

Escuchamos con admiración el relato acerca de la Jornada Social por el que pudimos descubrir a tantos hermanos nuestros haciendo trabajo en lo social, en ámbitos comunitarios, empresariales, político, carcelarios.

Profundizamos cuestiones pedagógicas en relación al cultivo del espíritu desde nuestros roles, para poder acompañar mejor a nuestros hermanos de región en este camino a la Santidad.

¿Cómo nos fue?

Les contamos que volvimos con el espíritu colmado:

Por ver una familia que crece incesantemente con cursos recientemente consagrados, cursos en formación y muchos matrimonios que están en etapa de discernimiento en diversas regiones.

Por encontrarnos con esta comunidad de dirigentes preocupados y ocupados no sólo por la Federación misma sino por ser fermento para el crecimiento sano de la sociedad en su conjunto.

Por percibir en nuestros Jefes a verdaderos padres. En todo momento difícil apareció ese don que permitió poner claridad sobre el tema que se trataba a partir del amor y la magnanimidad. Todos fuimos escuchados con atención y comprensión, toda ponencia fue discutida pacientemente.

Por sentirnos parte de una ámbito en el cual cada dirigente de comunidad defendió con vehemencia y con buenos argumentos lo postura de su comunidad pero sin perder de vista el bien general, dispuestos al diálogo y a la escucha activa

Por haber vivido una experiencia de esas que hacen arder el alma y que nos impulsan a regalar y regalarnos a nuestra querida Obra de Schoenstatt.

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