Vestición de cuatro novicias en Nuevo Schoenstatt

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NUEVO SCHOENSTATT, Hna. Marianne. “Momentos como estos son los más exultantes en la vida de la Iglesia”, comenzó diciendo Monseñor Adriano Bernardini, nuncio apostólico en la Argentina, la tarde del 20 de septiembre. Fue durante la ceremonia de vestición de cuatro novicias que han ingresado a la Familia de las Hermanas de María.

La primavera, que ya se asomaba en el hermosísimo jardín que es Nuevo Schoenstatt, se había vestido de gala para la ocasión. Variadas flores multicolores y tupidos arbustos cargados de como copos blancos que aquí se llaman “corona de novia” realzaban la fiesta con un paisaje realmente nupcial. La ceremonia se realizó en la Iglesia de Dios Padre y culminó en el Santuario en el que las flamantes Hermanas se consagraron a la Sma. Virgen. Además del celebrante principal, concelebraron otros cinco sacerdotes.

Un signo transparente de Cristo

El brillo de la liturgia se complementó con el coro de las Hermanas de María. Órgano, violín y guitarras se sucedían para acompañar los diferentes cantos con los que realzaron la solemne celebración. En la homilía, continuó diciendo Monseñor Bernardini: “La vida religiosa encuentra su fundamento en la consagración a Dios, es el estado de pertenencia a Dios, exclusiva y total. El estado religioso no es un asunto personal. Desde el momento que han decidido seguir a Cristo por el camino más estrecho, se han convertido en signos para la publicidad. Se trata de algo permanente, no podemos tomarnos vacaciones y dejar la misión aparte. La persona consagrada indica otra realidad más importante. Es un principio de transparencia, un signo transparente de Cristo, no por sus palabras sino por su vida”.

Tres de las novicias son de Córdoba y una de San Isidro, en el Gran Buenos Aires. Y se destacan por provenir de familias muy numerosas: una de ella tiene ocho hermanos y otra diez ¡y todos estaban presentes! En el ofertorio los padres de las cuatro llevaron las ofrendas al altar. Y cuando se retiraron luego de haber recibido, de manos del nuncio, el vestido, el velo, la medalla y el cirio encendido, el asesor de la Juventud femenina, P. Jorge González explicó brevemente el símbolismo del vestido con el que ingresarían al cabo de unos minutos nuevamente en la iglesia, ante la gran expectativa de sus familiares y amigos. Luego de la ceremonia, con mucho entusiasmo, los numerosos familiares y amigos saludaron a las novicias.

Ahora llevan los nombres de Hermanas M. Bernardita, M. Clara, M. Guadalupe y María, y a continuación, la juventud femenina de Schoenstatt les dedicó una presentación en PowerPoint muy simpática en el que recogieron los recuerdos de las que habían sido miembros de la rama hasta hace seis meses. Luego todos compartieron la alegría de la fiesta en un sencillo ágape. El pronóstico del tiempo había anunciado lluvia para este día. Pero la intercesión de María disipó al mediodía los nubarrones oscuros y si bien hizo algo de frío, se pudieron disfrutar los preludios de la primavera bajo un sol radiante.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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