Peregrinación de la Rama de Madres de la Argentina a Roma y Schoenstatt

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El 11 de septiembre – algunas ya temprano, a la mañana, otras por la tarde – salieron de Schoenstatt para volver a su país las señoras de varios lugares de la Argentina, miembros de la Rama o de la Federación de Madres, que pasaron días hermosos en Roma y en Schoenstatt, días de gracias y días de encuentros. Esto último no solo por los encuentros con el Santo Padre, y con varios “conocidos”, sino porque cada noche se encontraron para compartir sus experiencias y hacer participar en ellas, mediante un diario virtual en Internet, a sus familias y a toda la rama.

Su blog fue creado para compartir las vivencias de la peregrinación de la Rama de Madres de la Argentina a Roma y a Alemania. Fue verdaderamente un intercambio vivo, un verdadero diálogo “en directo” entre las peregrinas y las que las acompañaron desde la Argentina. El viernes hicieron un rato de retiro, que culminó con la Santa Misa – la primera en castellano después de muchísimo tiempo – en el Santuario de la Federación de sacerdotes diocesanos, celebrada por el P. Ángel Strada. Hubo mucho para agradecer, mucho para bendecir (medio altar y todo el comulgatorio cubierto de cosas santas, sin hablar de lo que quedó en las carteras, bolsos o cuartos). El último día de cada peregrinación incluye la sorpresa – siempre inesperada – de que no entra todo en la valija… El Padre Ángel lo aplicó a las valijas del alma. Cientos de impresiones, decenas de encuentros, miles de fotos, miles de recuerdos… El P. Ángel les aconsejó tomarse el tiempo de “ordenar” un poco sus impresiones, y no intentar a llevarse todo de la peregrinación, sino el recuerdo de un solo momento donde se sintieron abrazadas por la gracia…

A la admiración de la obra de arte se unió la oración sencilla y llena de devoción a la Virgen

La peregrinación comenzó en Roma, y para muchas el encuentro con el Santo Padre fue la cumbre de la felicidad. Cuando fueron nombradas entre los grupos presentes en la audiencia, agitaron con ánimo sus pañuelos… De las muchas visitas y vivencias, algo que tiene el potencial de ser este “solo recuerdo”: “Frente a la Piedad cantamos Junto a ti María, y rezamos pidiendo a la Mater que nos regale su actitud ante el dolor. Esto sorprendió a más de un visitante de la basílica, tanto que empezaron a sacarnos fotos… fue un lindo momento de oración y de apostolado, porque a la admiración de la obra de arte se unió la oración sencilla y llena de devoción a la Virgen”.

Nuestra alma está a punto de estallar

Después de visitar Asís y de un largo viaje en tren, llegaron a Munich. Otro momento de encuentro: “Nos encontramos aquí con dos seminaristas argentinos que están estudiando alemán: Pablo, de Córdoba y Juan, de San Isidro. ¡Enseguida nos sentimos en casa, felices! Tenemos el Santuario al ladito de la casa. Es el Santuario de la filialidad victoriosa. En el cuadro de la Mater, abajo, hay una palma como símbolo de la victoria. Muy temprano tuvimos la Sta. Misa en el Santuario – en alemán – con traducciones de Juan”.

El día en el campo de concentración de Dachau, en las huellas del Padre, Mabel Mattar no lo olvidará jamás. No había pensado que cuando en Alemania “se cierra a las cinco” significa que realmente se cierra a las cinco. Con ella adentro… Lamentablemente sus hermanas en el ómnibus solo la extrañaran después de viajar por cuatro bloques… Pero todo terminó bien y pudieron celebrar la liberación de Mabel. ¡Motivo para carcajadas hasta el último día!

Zigzagueando por el sur de Alemania, visitaron los Santuarios de Schoenstatt en Koesching (cerca de Ingolstadt), Liebfrauenhöhe y Würzburg, “disfrutando” del tráfico en las autopistas de Alemania (“peor que en Buenos Aires los viernes por la tarde, increíble”), para después, al fin, llegar a Schoenstatt, al Santuario Original. Momentos para llevar como recuerdo para siempre fueron las horas privadas en la tumba del Padre y en el Santuario Original. “El miércoles por la noche fuimos a la tumba del Padre. Once peregrinas hicieron su Alianza filial con el Padre y las demás la renovaron”, cuentan, y “el jueves por la noche tuvimos una hora en el Santuario Original. Allí Mabel, de Mendoza, selló su Alianza de amor y Cuqui y Dolly hicieron su consagración de miembros. ¡Nuestra alma está a punto de estallar!”

Otro gran momento – además de las visitas a Tréveris, Colonia y Metternich – fue el paseo en barco por el Rin: “Por supuesto parecíamos niñas (¡salvando la distancia en años!) en un viaje de egresadas. Estábamos muy felices. Y ocurrió un gran milagro: fuimos 25 y volvimos las 25. ¡VICTORIA!”

Encuentro con la Rama de Madres y la Federación

Algo que no forma parte del programa de toda peregrinación: un encuentro con madres schoenstattianas de Alemania. El sábado 4 de octubre llegó el momento: “Hoy, a las 10.30 hs. nos esperaba un grupo de 40 madres del sur de Alemania para un encuentro en la Casa de las ramas femeninas. Nos recibieron y nos llevaron a un salón. Allí nos dieron la bienvenida, nos explicaron el ideal y la misión con una presentación en PowerPoint y nos contaron de su apostolado. Luego también nosotras les contamos sobre nuestro ideal y nuestro trabajo hacia el 2014, les contamos de las verdades de la madre schoenstattiana y les regalamos a cada una un pin de nuestra custodia y un señalador con la imagen de la custodia y con el ideal. Ellas estaban contentísimas y nosotras también”.

El domingo por la tarde las siete madres de la Federación (eran 9 en total, pero dos no pudieron estar esa noche) se encontraron con representantes de la Federación de Madres de Alemania, para un intercambio. Se pudo experimentar la hospitalidad generosa y creativa de la Federación de Madres de Alemania. Y como una de las argentinas, de San Martín, Mendoza, no dejaba de hablar de su alegria por la visita a su casa de una pizarra del techo del Santuario Original, la Hna Luciana, jefa territorial de la Federación de Madres en Alemania, al fin les regaló una pizarra… ¡para el primer Santuario en la Argentina que sea bendecido después de esta peregrinación!

Fueron días de gracias, y algo falta en la Casa Marienau sin las carcajadas de estas peregrinas y estas noches en torno de la PC conectada a Internet…. para hacer participar a todos de las experiencias vividas en la tierra santa de Schoenstatt.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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