Festejo de los 40 años del Santuario de Villa Warcalde

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CÓRDOBA, Juan Barbosa. El Santuario de la Solidaridad de Villa Warcalde, cumplió sus primeros 40 años de vida y la Familia dijo ¡Presente! en un día donde el sol resplandeció en todos los rincones del predio “regado” con una copiosa lluvia la noche anterior.

Las Hermanas de María le brindaban el cuidado de siempre, la Familia contribuyó con un esfuerzo enorme y, como “toque final”, ELLA “limpió completamente los árboles y los jardines para recibir a sus hijos cordobeses en su casa tan prolija y engalanada, y compartir así una verdadera Fiesta para la Iglesia.

Entregaron el agua… ¡Y saborearon el vino!

Promediando 2007 las Hermanas de María, custodias naturales del Santuario de Villa Warcalde, invitaban desde las reuniones de Consejo de Familia, a trabajar por los 40 años con distintas actividades pero, por sobre todo, con abundantes contribuciones al Capital de Gracias. Un ingenioso sistema que “cuantificaba” determinados mecanismos de aporte (momentos de Adoración, Rosarios, visitas al Santuario, etc…) permitía sumar esfuerzos y el objetivo fue juntar 40 millones de aportes al Capital de Gracias como regalo al Santuario. En el momento de la peregrinación de ofrendas, se acercó al Altar el esfuerzo puesto por la familia y que totalizó…. ¡80 millones de aportes de la familia! ¡Exactamente el doble de lo que se habían propuesto!

Una Familia que llega, una Familia que espera

Córdoba vibró al ritmo del (IMPECABLE) trabajo de la Comisión de los 40 años, en realidad desde mucho tiempo atrás. Al comienzo con mucha tranquilidad, y luego, al acercarse la fecha, ¡ A toda máquina !, la Familia trabajaba para llegar al 18 de Octubre con todo listo ya que se esperaba mucha gente y el regalo para la Reina del Cielo debía ser un predio totalmente renovado, absolutamente impactante y lleno de vida.

Corrían los e-mails distribuyendo tareas y anunciando novedades ( algunas muy buenas y otras que necesitaban ser mejoradas ), se hacían cada vez más frecuentes, así como las visitas al Santuario llevando y trayendo cosas y, poco a poco, “La Villa” se iba poniendo cada vez más linda. En los corazones se sentía que la sonrisa natural de la Mater se tornaba cada vez más grande, como expresando la felicidad que Ella sentía, así en la tierra como en el cielo.

Llegó el Gran Día y desde el Santuario de la Vida y la Esperanza, el otro santuario que tiene Córdoba, “hijo” de Villa Warcalde, partía una caravana de vehículos quienes con sus bocinas y sus oraciones invitaban a quienes quisieran escucharlos a compartir la Gran Fiesta en Villa Warcalde.

En Villa Warcalde a su vez, aguardaba su llegada un gran número de asistentes. Es que la Familia es así: espera al Peregrino y también sale a su encuentro.

La llegada con la Gran Peregrina encabezando la caravana fue saludada en un principio con vítores, cantos y aplausos y luego, en un absoluto silencio, sólo por la campana del Santuario…. ¡Impactante momento!

En sus palabras de bienvenida, el P. Guillermo Carmona invitó a los presentes a imitar la fuerza de “los primeros”, a tomar su posta y avanzar “hacia las nuevas playas”.

Un día soñado, por el tiempo y por EL CLIMA

El tiempo fue el mejor que podía esperarse para un día de festejos: soleado y con temperatura cálida. EL CLIMA…. ¡Superó todas las expectativas! Era común escuchar mientras se recorrían los jardines frases como: ¡Hola, tanto tiempo! ¿Viste que está fulano? ¡Qué linda que está la Villa! ¿Notaste que el Santuario tiene tejas? ¿Viste cuantos y cuán lindos canteros hay por todos lados? ¿Viste el Pórtico de ingreso? También era común ver cientos de portadores de “pañuelitos amarillos con el Logo de los 40 años” que corrían de aquí para allá llevando y trayendo cosas. Muchos tenían aparatos de comunicación por radio y el Coordinador General, Javier Mansilla de impecable trabajo, hablaba con uno y con otro solucionando desde el silencio cualquier inconveniente que surgiera. Desde el micrófono se motivaba a la gente y el “Coro del CPK” (quienes domingo a domingo a las 20,00 hs acompañan con sus alegres cantos las Misas de la Familia) acompañaba la tarde con su generoso repertorio. Un grupo de integrantes de las juventudes de Schoenstatt también regaló a los asistentes una función de teatro… ¡Impactante por lo emotiva y natural!

Un verdadero CLIMA de familia para La Familia.

El Arzobispo de Córdoba junto a Schoenstatt

El encuentro tuvo su coronación con la celebración de la Santa Misa presidida por Mons. Carlos José Ñañez, Arzobispo de Córdoba, quien fue recibido con una enorme alegría por los más de 3.500 asistentes.

La Procesión de ingreso, encabezada por la Gran Peregrina llevada en Andas por “Los Primeros”, fue acompañada por cantos marianos entonados por el Coro que Gabriela Sarría de Urrets Zavalía dirigió desde más de dos meses atrás. Los feligreses no podían ocultar su emoción al ver a su Pastor en su Santuario de Villa Warcalde. ¡Qué momento de cielo vivieron esos misioneros al encontrarse con Mons. Ñañez!

En su Homilía, Mons. invitó a, desde el Santuario, seguir estrechando los vínculos familiares para continuar junto a la Iglesia en la evangelización del mundo. La familia respondió en el interior de su corazón: ¡Quedamos en eso!

La ceremonia, concelebrada por los Padres Guillermo Carmona, Marcelo Gallardo, Andrés Rodríguez y el P. Daniel de Tucumán, iba llegando a su fin y nadie quería que ese momento llegara….

Mons. Ñañez tomó la renovación de la Alianza a los asistentes en un muy emotivo momento ya que previamente se habían encendido los cirios que cada uno tenía en sus manos, formando… ¡Un verdadero mar de luces listas para ILUMINAR a los demás!

Luego se pidió que se elevaran los objetos de piedad para ser bendecidos y fue entonces cuando emergieron de entre la multitud, cientos de trípticos, formando algunos miles, con la imagen de la MTA y de la Cruz de la Unidad que, podían verse sólo si se “abría” el Santuario cuya foto estaba en el dorso. ¡Muy emocionante el momento!

Desgraciadamente llegó el final……

Surgió espontáneamente entre la multitud un aplauso saludando el paso de Mons. Carlos José Ñañez, un Obispo muy querido por su Diócesis y muy cercano a todos desde su reconocida tarea tan esforzada por la Iglesia de Córdoba y del mundo.

Siguieron otros aplausos luego, como producto de la expresión de un corazón alegre y reconocido a la fecundidad del Santuario, a la fuerza evangelizadora de la Familia y a la organización de un festejo que sin duda quedará grabado por siempre en la memoria de los que tuvieron la dicha de asistir al mismo.

Calificados coros cerraron el Encuentro mientras los innumerables pájaros que habitan “La Villa” saludaban al crepúsculo. El Santuario de la Solidaridad, al fondo de un muy remozado “Camino de María” iluminado como nunca antes se lo había visto parecía decir………… ¡Gracias!…… Los espero… ¡Como siempre!

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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