Peregrinación de Concepción del Uruguay a Pronunciamiento 2008 – de ermita a ermita

Un confesionario móvil. La Auxiliar rodeada de flores. Jóvenes caminando, cantando, rezando. Sólo la Juventud es tan creativa y transforma tan ricamente todo. Jesús te espera, la Mater te acompaña: Bajo este lema, se llevó a cabo, nuevamente, la peregrinación a pie de ermita a ermita…

A María – llevados por nuestro Padre Fundador, con frecuencia le pedimos en las plegarias : “Enséñanos a caminar por la vida tal como Tú lo hiciste, fuerte y digna, sencilla y bondadosa, repartiendo amor, paz y alegría”… En esta peregrinación podríamos decir: “tal como Tú lo haces”… porque para los que conocemos esta zona, sabemos que julio es muy frío, casi inclemente, y la distancia que une la ermita de la MTA desde Concepción del Uruguay hasta Pronunciamiento significa un recorrido de muchos kilómetros, de viento, de cansancio y esfuerzo.

¿Cómo nació esta idea?, podríamos preguntarnos, en una zona que no conoce Asesores ni convocatorias formales del Movimiento de Schoenstatt. ¿Por qué? Porque María así lo quiso, y se encargó de que se realice, año tras año.

Rodeada de flores y custodiada por las fuerzas de seguridad

Desde la convocatoria que llegó online, hasta la multitudinaria columna que avanza, queda la impresión de tocar acá el espíritu de la generación fundadora, el espíritu que hace casi 100 años hizo posible que unos 180 jóvenes en plena guerra difundieran Schoenstatt por toda Alemania y mas allá.

Impacta al corazón ver a la MTA rodeada de flores, custodiada por las fuerzas de seguridad.

Podríamos decir que la Madre se rodeó de flores, que son todos y cada uno de los esforzados caminantes, las manos de los niños en los carteles, los cantos y las oraciones….y el guardia adusto. También es el emblema de que hay nobles corazones custodiando el caminar de la Madre de Dios en esa ruta, tal vez desconocida para muchos, pequeña, importante para los que nacen, viven y trabajan en esa tierra fecunda, elegida hace años por inmigrantes europeos que colonizaron y echaron raíces en suelo entrerriano.

Tierras bendecidas por ese cruzar de la Virgen en la sencillez y frescura de esos caminantes, sin grandilocuencias, sin estridencias, como lo hace María. Ahí está surgiendo “esa nueva comunidad de vidas” que soñaba el Padre Kentenich. Jóvenes y nobles corazones han mostrado cuánto ayudan a caminar a la Madre de Dios…

Fuente: http://www.schoenstatt.de

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: