“Lideres para un mundo nuevo” – Tercera Jornada Social del Movimiento de Schoenstatt

“Nuestra tarea es extremadamente actual: no sólo salvar y ayudar a salvar la personalidad, sino también la sociedad, renovar permanentemente todo el orden social como tal, en el espíritu de Cristo” (alocución del Padre José Kentenich en 1946). En el marco de la Jornada Social realizada en Nuevo Schoenstatt durante los días 13 y 14 de septiembre, el Padre Juan José Riba, parafraseando la pregunta de Juan el Bautista a Jesús, desafió a los participantes al preguntarles: ¿Es esta la generación que llevará al Movimiento en la Argentina a las nuevas playas en lo social o debemos seguir esperando a otra generación? Tenemos una impronta religiosa y pastoral muy fuerte, pero una debilidad congénita en lo social, lo cultural y lo político. Allí no nos movemos aún con naturalidad, continuó afirmando.

Por tercera vez consecutiva se desarrolló la Jornada Social Nacional bajo el lema “Líderes para un mundo nuevo”. Participó gente comprometida con la promoción humana, la empresa, el mundo del trabajo, la política . Entre ellos, un grupo considerable de jóvenes universitarios. El obispo de San Isidro, Monseñor Jorge Casaretto, presidente de la Comisión episcopal de pastoral social, habló sobre lo que significa encarnar en nuestro tiempo un nuevo “liderazgo social y político”. El ser discípulo y misionero de Cristo consistirá siempre en la dignificación de la persona y la transformación evangélica de las culturas. Aparecida retoma, como idea muy fuerte de Puebla y de la Evangelii Nuntiandi, dos grandes objetivos: las personas y las culturas.

Como núcleo de su conferencia, Mons. Casaretto fue remarcando esta visión orgánica que tiene en cuenta a ambos polos, la persona y la cultura. Cuando uno actúa en el orden social y político – decía – se dirige a las personas concretas, pero también al contexto cultural. Siempre la acción se dirige a personas concretas, pero si no hay un cambio cultural, es un trabajo bastante arduo y a veces estéril. La traducción de la acción política y social de los cristianos debe generar una nueva civilización del amor. Debe haber realizaciones concretas de manera que las bienaventuranzas se implanten en lo social y político. Finalmente lo resumió en tres grandes tareas:

  • El testimonio personal dirigido a personas,
  • la acción de los cristianos dirigida a las culturas
  • y la capacidad de abrir las puertas del diálogo a otros grupos que comparten nuestros valores éticos. Dialogar con ellos en el orden social, cultural y político, asociarnos para dar una respuesta.

El Padre Juan José Riba, asesor nacional de la Campaña del Rosario y flamante cura párroco de San Pantaleón, parroquia ubicada en un barrio humilde de Florencio Varela, habló sobre “El líder schoenstattiano, un perfil para nuestro tiempo”.

En un verdadero clima de vínculos y de intercambio de experiencias, fueron realizándose los distintos talleres propuestos por los organizadores, quienes consideraron que estos eran una respuesta a algunos de los problemas que afectan este tiempo. Trataron sobre: promoción humana, política, desarrollo de comunidades locales, pastoral carcelaria, empresa y trabajo. Las conclusiones elaboradas son fuente de movilización para aspirar a alcanzar el bien común de la sociedad. Creció entre todos la confianza de que con la fuerza de la experiencia en esta Jornada Social, y ante los desafíos que presenta la realidad de la Argentina dentro del cambio socio-cultural que se vive  hoy,  se pueda desde Schoenstatt, dar una respuesta en nombre de Cristo especialmente a los más pobres y necesitados. Cuando terminaron de escuchar las conclusiones de los cinco talleres presentadas en un atractivo PowerPoint, los presentes aplaudieron de pie y se escuchó un “bravo” por el trabajo realizado, fruto de una gran tarea de reflexión por parte de los participantes.

Contemplar el rostro de Cristo en los hermanos pobres

Esta Jornada Social 2008 se hace en un momento muy concreto, en un lugar y bajo la luz del carisma de Schoenstatt. La Mater quiere fortalecer a sus hijos en su misión. Ella fue la primera cristiana comprometida socialmente, y quiere educar a los suyos en el amor a Cristo para que estas jornadas den sus frutos en la vida diaria. El momento de esta jornada está marcado por la reunión del CELAM que se realizó en el Santuario de Nuestra Señora Aparecida, en Brasil. Aparecida marca el camino social a seguir… “¡No ser insensibles al dolor ajeno!” No quedarse en el plano de las meras palabras y aprovechar el lugar de gracias y la época actual para animarse a diagramar, planificar y unirse con el objetivo de poder hacer algo para solucionar algunos de los tantos problemas sociales que están ahogando a la patria. Hay compromisos personales y grupales en una serie de proyectos puntuales para tratar de erradicar la injusticia social.

Como dijo Monseñor Casaretto, hay que contemplar el rostro de Cristo en los hermanos pobres y sentir una profunda compasión por ellos. No se puede trabajar por una sociedad más justa si ser capaces de compadecer a los pobres que Dios pone ante la vista de cada uno. Se hizo la pregunta: ¿cuántas veces nos detuvimos frente a un mendigo? “Un mendigo en la entrada de la iglesia actúa como despertador de la conciencia”, decía el obispo. Sus palabras ayudaron a fortalecer el compromiso en la solución del problema de los que viven en la calle. Dios no quiere hombres resignados e indiferentes ante el dolor ajeno. Por esto no hay que acostumbrarse a aceptar la violencia, la mentira, el odio, la falta de diálogo, que mutila y no permite amarse los unos a los otros. De esta manera hay que ser protagonistas de la historia.

Juventud con compromiso político

Hay que destacar los paneles, especialmente el de La juventud y el compromiso político. En él, tres jóvenes hicieron que todos los presentes pudieran visualizar resultados de las anteriores jornadas sociales a través de una propuesta concreta que, según ellos mismos, era el resultado de una idea fuerza que tuvo eco en los participantes del año 2007: “Todo no lo podemos hacer, hagamos algo” formulada por el P. Horacio Sosa.

Descubrieron que compartían: el anhelo de forjar una Patria Familia, considerando la política entendida como servicio, como instrumento apto para las transformaciones en el nivel macro. Y viviendo un compromiso muy fuerte, de por vida, por amor a Cristo y a los hermanos, siguiendo las huellas del Padre Kentenich, aliados a su misión.

Elaboraron un documento de cara a las elecciones, y charlas sobre compromiso político. Pero lo más importante fue la propuesta concreta de crear una red de juventud política: “Líder con la Mater” su objetivo: Formación de lideres con valores schoenstattianos. Su metodología: formar grupos locales para intercambiar reflexiones que luego se suban a Internet; ya que el proyecto es federal y agrupa gente de todo el país.

Para terminar la IIIª Jornada, tomaron la bandera argentina con la oración por la Patria y entre todos los participantes la llevaron hasta el Santuario cantando el Himno Nacional. Se abrazó el Santuario con la bandera, se rezó la oración por la Patria y por último junto a la estatua del Padre Fundador se cantó “PADRE, TU HERENCIA, NUESTRA MISIÓN”

¿Es esta la generación? Parece que sí…

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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