Mil Avemarías por la Patria en Villa Ballester

VILLA BALLESTER, Susana Primatesta. “Peregrinemos a los Santuarios y ermitas y recemos un Rosario por la Paz y la Unidad, pidiendo firmemente a María, Madre de los argentinos, que ilumine las mentes, abra los corazones y disponga las voluntades de las partes en conflicto hacia el reencuentro y la paz”. En la Carta de Alianza – que en estos tiempos de preocupación y de zozobra se ha convertido en una estrella de guía para el Movimiento de Schoenstatt y más allá – el Padre Javier Arteaga, escribe: “Que los Santuarios de Ntra. Sra. de Schoenstatt sean en este tiempo focos de unidad, paz y renovación para todo el pueblo de Dios. Tiempos difíciles exigen mayor entrega en la Alianza. Como discípulos de Cristo, y con el ejemplo del Padre Kentenich, construyamos la Patria con alma de Familia.

En la Campaña del Rosario de Villa Ballester, esta carta de Alianza fue recibida con corazones abiertos, como un llamado urgente a tomar las armas: “El Rosario”.

Entre otras cosas decía: “A cada hora la situación de nuestra Patria, Argentina, se complica más y más. No hay perspectivas de solucionar el conflicto por una vía razonable nos sentimos heridos y agobiados”…

La Verdad: es manoseada”…
La Justicia: está puesta en duda”….
“La Autoridad: está en juego la credibilidad en las autoridades, porque no hay confianza en sus actos”…
La Unidad: no hay conciencia del valor de la “unidad en la diversidad”….seguimos en una actitud confrontativa”…
La Paz Social: todo esto lleva a poner en juego la convivencia pacífica del pueblo”…
“Este 18 de junio, ante los que llaman a la confrontación, los convoco a unirnos en un día de oración por la paz y la unidad”.

Respondiendo al llamado

Así lo hicieron en Villa Ballester: “Padre, tu herencia, nuestra Misión”. Hicieron la invitación desde la radio local. Respondieron con las Mil Avemarías por la Patria.

Acudieron muchísimos misioneros, hermanos en Alianza y peregrinos, que viendo el cartel: “Estamos orando por la Patria”, entraban, compartían oraciones y seguían su camino habiendo entregado la pesada carga de temer por la paz, a nuestra Madre. Ella es Victoriosa y así acompañó a nuestro Fundador y a los primeros en tiempos de guerra. ¡Cuánto comprende Ella lo que nos pasa! ¡Cuánto sabe nuestro Padre de esto!

“Cuando la persecución pisa mis talones
y todos los campos se transforman en desiertos,
Padre, con misericordia mira a nuestra Familia
y, por causa suya, manifiéstate en sus maravillas” (Hacia el Padre 458)

Se invitó a orar por Argentina, con el Salmo 144:

Señor, baja tus cielos y desciende
Extiende tu mano desde lo alto
Líbrame de la mano de los extranjeros,cuyas palabras son mentiras y
tienen las manos llenas de traición.
Que nuestros hijos sean como plantas, florecientes en plena juventud.
Que nuestros graneros estén llenos de toda clase de alimentos.
Que nuestros rebaños se reproduzcan por millares en nuestras praderas.
Que no haya brechas ni aberturas en los muros, ni gritos de angustia en nuestras plazas.

¡Feliz el pueblo que tiene todo esto, feliz el pueblo cuyo Dios es el Señor!

Fuente: http://www.schoenstatt.de






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