56 Aniversario del Santuario de la Madre y Reina del pueblo de Paso Mayor

BAHÍA BLANCA, Diana Zunini. El domingo 13 de abril el viento sopló muy fuerte, pero no desanimó a los casi 300 peregrinos que llegaron al Santuario de la Madre y Reina del pueblo de Paso Mayor. ¡Llegó el día del cumpleaños 56 del Santuario y contra todos los pronósticos no llovió!

Desde temprano se sucedieron los encuentros de los peregrinos que llegaron de distintos lugares de la diócesis. Toda la jornada estuvo marcada por la alegría del encuentro y el espíritu de la Alianza que tantos años atrás nos regaló nuestro Padre Fundador, cuando ese 13 de abril de 1952 nos dijo en este lugarcito de nuestra Patria: ” …Ella quiere volver a presentarse hoy, nuevamente, ante nuestros ojos y nosotros queremos regalarnos renovadamente a Ella. La imagen de la Madre de Dios quiere volver a iluminar nuestra vida”.

Comenzaron a preparar los corazones con el Taller de cantos en el salón del Tata, coordinado por Fabiana. Luego del almuerzo actuó la Peña “Creciendo con lo nuestro”, los chicos especiales dirigidos por Doris, una misionera de la Campaña, nos regalaron su baile y alegría.

Mi nombre está inscrito en el corazón de la Madre

La Juventud schoenstattiana también estuvo presente, marcada con ese fuerte compromiso que les regaló el Padre: “nosotros somos guardianes de este Santuario” . Colaboraron en la representación preparada por el Secretariado del Padre Kentenich, donde se revivió lo que nos dijera él: ” …miren a la Reina, a la Madre, a la Reina del pueblo, que también ama a cada uno de nosotros, creo que debería pedirle a la Madre de Dios y a todos los que nos quieren que Ella inscriba nuestros nombres en su corazón con sangre y fuego; también nosotros tenemos que empeñarnos por inscribir en nuestro corazón el nombre de la Madre y Reina Tres veces Admirable de Schoenstatt…“. Así cada uno estuvo invitado a colocar su nombre en un papel y pegarlo en el corazón de la Madre, representada por una joven; a su vez renovaron el compromiso de inscribir el nombre de la Madre en su propio corazón, recibiendo una flor roja, “…así mi nombre está inscrito en el corazón de la Madre, con sangre y fuego”.

La Fiesta de la Alianza

Luego se celebró la gran fiesta de las Alianzas en el Santuario; allí frente a la Mater dos misioneras de la Campaña sellaron su Poder en blanco, recibiendo como símbolo un anillo de plata y oro. “La Madre de Dios nos regala sus manos, esas manos están repletas de gracias, es la plata de la protección y el oro de las permisiones y conducciones maravillosas” (P. Kentenich 13-04-1952). Tiene una cruz, rememorando en este momento a don Joao, el cual, el día que selló el Poder en blanco, recibió de manos del obispo una cruz que decía: “simboliza mi distancia de Jesús cuando peco”, llamando al servicio y a la entrega. Y agregaron: Está grabada la palabra Paso Mayor, porque nuestra consagración es para este Santuario; aquí entregamos nuestro corazón. En nuestro anillo intercambiamos nuestros nombres, siguiendo a nuestro Padre Fundador, que siempre nos pensó como Familia, la “preocupación de los unos por los otros” y así, como hermanas del corazón, le decimos: “Juntas trataremos de encender más corazones”.

Luego se sellaron las Alianzas de Amor, cada una con su vela encendida en el Cirio; leyeron la oración personal de consagración y todos juntos cantaron “María de la Alianza”.

A continuación cinco señoras del grupo “Azucena”, de la Campaña, pertenecientes a la Capilla Santos Pedro y Pablo de Bahía Blanca, coronaron su Santuario Hogar. El P. Juan D’Amico bendijo las coronas diciéndole a la Madre: “Tú, la Reina de las familias, con tu Hijo Jesús, bendice estas coronas“, entregándoselas luego a cada misionera, quien la recibía diciendo el nombre de su Santuario Hogar.

También se consagraron nuevas misioneras y a continuación llegó el momento de la renovación de la Alianza matrimonial de Oscar y Laura Weiman, sellando 25 años de fidelidad.

Luego de los cantos y los pétalos de rosas que llovieron en el Santuario, el Padre Juan los invitó a cerrar esta gran Fiesta de Alianza rezando todos juntos la pequeña consagración.

La Madre cuidará perfectamente

La Misa fue concelebrada por los Padres Adrián Martinez y Juan D’Amico, participando también el Diácono Esteban Casquero, miembro del Instituto de Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt, a quien le dieron la bienvenida.

Todo concluyó con la primera Alianza de Amor de matrimonios del grupo Jubileo sellada en el Santuario de Paso Mayor. Todos acompañaron a Claudio y Viviana, que junto a sus hijos le dijeron sí a la Madre y Reina del Pueblo.

Por último, se despedimos con la confianza de que “…sabemos que la expresión la Madre cuidará perfectamente nos da el impulso de aspirar a lo más alto y jamás nos abandonará” (P. Kentenich 15-04-52).

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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