La Campaña de la Virgen Peregrina de Schoenstatt para bebés y niños en riesgo de la vida cumplirá 10 años el 18 de octubre de 2008

8b0260arg-corrientes-bebes-en-riesgo10.jpg

Martha Liotti. El 18 de octubre de este año, la Campaña de la Virgen Peregrina de Schoenstatt Para Bebés y Niños en Riesgo de Vida (“la Campañita”), cumplirá los diez años de su inicio. Siempre fieles al “Nada sin Ti, nada sin nosotros” los misioneros de esta modalidad de la Campaña del Rosario, no pueden llevar adelante esta misión sin la certeza de que, por la Alianza de amor, es María la que cobija y fortalece, la que consuela y da esperanza.En diciembre pasado, estando varios pequeños, en situación desesperante, los médicos sugerían que solo un milagro podía salvarlos. Nahia, Tomasito, Milagros, Santiaguito, Iris,. Selena, Aylén, esperaban ese milagro.….Los misioneros de la ciudad de Corrientes, Argentina, entendieron que era el momento de María. Así como el Padre Kentenich, en días de hambruna, en el campo de concentración de Dachau, depositó su total confianza en Ella, coronándola como Reina del Pan, ellos dedidieron coronarla como “Reina de la Vida”.

El milagro de la vida

En la Misa de Alianza del 18 de diciembre de 2007, en la iglesia Niño Jesús de Corrientes (Argentina), en una emotiva ceremonia compartida por toda la familia de Schoenstatt, coronaron las nueve imágenes peregrinas para los bebés y niños en riesgo de vida de esta ciudad. Con esta coronación iniciaron el jubileo de los diez años de la “Campañita”.

La Madre de Dios coronada , es poderosísima, decía Don Joao.

Y Ella se glorificó…en Navidad …Junto a Jesús, en el pesebre de cada hogar, hubo un nuevo niño festejando su nacimiento, con los padres, colmados de gratitud y de esperanza.

Recibe la corona

Comparten la oración de coronación con todos los misioneros de esta modalidad, y con todos los que saben de un bebé o niño luchando por la vida:

“Las misioneras de esta modalidad de la Campaña del Rosario de la Virgen Peregrina de Schoenstatt, venimos esta tarde a coronar a la Mater, como Reina de la Vida. La Madre de Dios coronada, es poderosísima, decía Don Joao. Con esta confianza, nos ponemos a sus pies. Traemos con nosotros, en nuestro corazón, a todos los niños que están hoy y estarán mañana, luchando por sus vidas. Le suplicamos que se glorifique, y alcance del Padre, las gracias que necesita para vivir. Madre, te lo pedimos: “Recibe la corona”.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: