Entrevista a la Hermana Elena Lugo, presidente de la comisión de bioética Padre José Kentenich

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Maria Silvina Rocca. Por décima vez, en junio de 2008, se realizará en Nuevo Schoenstatt, Argentina, la “Jornada de bioética”, cuya protagonista es la Hermana M. Elena Lugo, de Puerto Rico. En una entrevista para schoenstatt.de habla sobre sus motivaciones, la Academia Pontifica para la Vida, y el tema de la bioética.

Entrevista realizada por Maria Silvina Rocca, periodista, misionera de la Campaña del Rosario de Buenos Aires, Argentina.

¿Por qué se decidió a estudiar filosofía?

Desde joven, estando en la secundaria, me preguntaba sobre los ideales en general y sobre la amistad y la fidelidad en particular. En el último año de secundaria, una Hermana dominica solía ponernos al tanto de los acontecimientos mundiales interpretándolos a la luz de los principios filosóficos y teológicos y ello me inspiró a preguntar más sobre los grandes temas.

Recuerdo que una vez, siendo una niña de 7 u 8 años me enfrasqué en un debate con mi padre (ingeniero) sobre el origen del universo. Su referencia a la nada antes de la creación me causó grandes inquietudes intelectuales y ya entonces me interesé por la astronomía. En la universidad estudie psicología clínica y la exposición de lo anormal me introdujo en la antropología

La preocupación por lo normal me condujo al departamento de filosofía. Una vez allí, el entusiasmo me llevó a la prestigiosa y primera universidad católica de EE.UU. Georgetown University, en Washington. Desde el inicio el estudio filosófico me encantó. Ver todos los temas a la luz de principios, destacando lo esencial más allá de lo accesorio y con predominio de lo ideal. Además los profesores eran de varios países europeos y su estilo de vida suponía cultivo del arte y de la música clásica, lo que me fascinó. Muy pronto decidí ser profesora de tan bella y noble disciplina y esmerarme por los más altos ideales. Nunca me arrepentí y por mas de 40 años, además de estudiar filosofía, la cultivo como estilo de vida, nunca como un trabajo sino como una oportunidad para crecer personalmente y servir a los demás. Mas aún, en la filosofía encontré la inspiración de forjar una vida a tono con el Evangelio lo cual me prepara para responder a la llamada de la Santísima Virgen para seguir a su Hijo según enseña el Padre José Kentenich

Estar atenta a los asuntos contemporáneos me llevó a los temas que en 1976 se vinculaban con la atención de pacientes en estado terminal (Karen Quinlan). Las inquietudes de mis alumnos de medicina en cuanto a la prioridad de lo tecno-científico en detrimento de la persona del paciente, contribuyó a mi decisión de dedicarme a los temas hoy incluidos bajo el término “bioética” aún antes de que ese término fuere conocido. De hecho surge en EE.UU. enunciado por Von Potter precisamente en ese año. Luego resulta que se me reconoce como la innovadora de la bioética en Puerto Rico. En 1978 inicio en la Universidad de Puerto Rico un departamento nuevo dedicado a la filosofía práctica en las profesiones, el cual incluye ética clínica y bioética.

¿Qué es la Pontificia Academia para la Vida?

La Pontificia academia para la vida (PAV) creada en 1995 – junto a otras cuatro – por Juan Pablo II, fue pensada para estudiar los temas de la vida humana en especial a la luz de los desafíos que provienen de las ciencias biomédicas, sistemas de salud burocratizados, y de la política y economía utilitarista del consumismo. La PAV intenta realizar su estudio de acuerdo al criterio del magisterio ordinario de la Iglesia y según lo expresado en las encíclicas sobre la vida, en especial la Evangelium Vitae. La PAV cuenta con miembros fundadores (dos de la Argentina: los Dres. Obiglio y Caturrelli) y otros elegidos desde el inicio para formar un total aproximado de cien, provenientes de al menos 50 países. Sus miembros han de ser personas de comprobada fidelidad al Magisterio y activos promotores de algún aspecto de la vida o de la salud en su profesión con un nivel de excelencia y creatividad destacadas. Pertenezco a la PAV desde 2002 y mi designación supone que la Comisión de bioética Padre José Kentenich se considera un aporte importante a la bioética, siendo ésta un área de estudio que la PAV cultiva en particular. LA PAV se reúne anualmente (hasta ahora hubo 14 asambleas, incluyendo la de 2008) para estudiar temas controvertidos, pronunciarse de acuerdo al Magisterio y ofrecer recomendaciones a Su Santidad. Este año el Presidente de la PAV, Monseñor Elio Sgreecia, fundador de la bioética personalista, nos honrara con su disertación en la décima Jornada de Bioética .

La PAV se mantiene atenta a todas las innovaciones en la biomedicina y a las interpretaciones éticas que de esta se hacen, para enunciar la postura de la Iglesia siempre atenta a fomentar la dignidad inherente de la vida humana, al igual que la auténtica integridad de su modo de generarla y al modo de asistirla con respeto en los ámbitos sanitarios. La PAV es la promotora por excelencia dela Cultura de la Vida según lo expresan encíclicas como Humanae vitae, Evangelium vitae y Donum vitae.

¿Qué es la bioética?

Bioética es un estudio contemporáneo sobre las implicancias de la biomedicina en cuanto al aprecio y cuidado de la vida y la salud, en especial la humana. Es un estudio interdisciplinario al que las ciencias naturales biológicas en especial, las ciencias de la conducta – como las sociales, política y económicas – aportan su perspectiva a las condiciones que fomentan la vida y la salud. Como eje a la interdisciplinariedad se propone la ética y la antropología filosóficas y en muchos círculos se abre a la iluminación teológica. Cada teoría ética – sea deontológica, utilitarista como la de la ley natural sustentada ésta en un riguroso planteamiento del ser persona – hace posible diversas corrientes bioéticas. La bioética en general se subdivide en: estudio de las normas que han de regular la investigación con sujetos humanos (fetos / embriones incluidos); ecología; sistema de salud y ética profesional, ética clínica, al momento la más desarrollada

La bioética no se limita a las aulas académicas ni a las gestiones profesionales en los laboratorios o sanatorios. La bioética es asunto de interés general, preocupación cultural, y responsabilidad de instituciones como la Iglesia en pro de la vida en solidaridad y justicia. Las cuestiones en torno al inicio y al final de la vida tocan de cerca de cada persona, así como los muchos temas que a lo largo de la vida tienen que ver con decisiones donde está en juego el valor trascendente de la persona humana. La Comisión de Bioética Padre José Kentenich se ha comprometido – en sus jornadas de bioética, cursos de paternidad responsable y seminarios de ética clínica – a capacitar a todos en la reflexión sobre cómo promover mejor la dignidad, la integridad, y la apertura al ser trascendental de la persona.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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