Cuarenta y cinco niños de la Parroquia “Madre de la Iglesia” junto con padres, catequistas, coordinadores y su párroco peregrinaron a Nuevo Schoenstatt

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BUENOS AIRES, Cecilia Mata. Todo con María, por María, para María, como María: Bajo este lema del grupo “Pioneros de María” de la Parroquia Madre de la Iglesia, el sábado 1 de diciembre un grupo de unos 80 peregrinos (de los cuales 45 eran niños y el resto coordinadores, catequistas y padres) partieron rumbo a los Santuarios de “Nuevo Schoenstatt” y del “Monte Sión” en la Región del Plata, en la localidad bonaerense de Florencio Varela, a 23 Km. de la Ciudad de Buenos Aires, acompañados por el P. Adolfo Losada.

Es primavera en Buenos Aires, pero las temperaturas estivales ya empiezan a sentirse. El día amaneció con más de 20º C y el pronóstico anunciaba una agobiante máxima de 32º C. Sin embargo, esto no impidió que niños y adultos, con alegría en sus corazones, se prepararan para compartir un día de juegos, actividades y oración.

La mayoría de estos niños (de entre 11 y 14 años) forman parte del grupo “Pioneros de María”. Son chicos que ya tomaron la Primera Comunión y se encuentran en un camino de perseverancia en la fe. Se reúnen todos los sábados por la mañana para realizar varias actividades (desde visitas culturales hasta aprender a hacer pan y manualidades), alabar al Padre y meditar la Palabra.

También los acompañaron los coordinadores del grupo y los niños de primero y segundo año de catequesis con sus catequistas para recibir la invitación de los “Pioneros” a unirse al grupo el próximo año.

Bajo la protección y la compañía de nuestra querida Madre

Ese sábado por la mañana los adultos fueron a visitar la iglesia dedicada a Dios Padre en Nuevo Schoenstatt, en cuya cripta proyectaron un video sobre la vida del fundador, el P. José Kentenich. También visitaron y oraron junto a la MTA en su capilla y recorrieron los amplios jardines, visitaron el cementerio y el vivero. Al mismo tiempo, en el Santuario del Monte Sión (a unas 8 cuadras del primero), las niñas se divertían saltando a la soga y los niños organizaron un clásico “River-Boca”.

Al mediodía fueron en peregrinación hasta el Santuario en donde el P. Adolfo les explicó el significado de cada una de sus partes y oraron junto a la MTA. A su regreso, todos compartieron un almuerzo. Por la tarde, los catequistas y los niños realizaron una artesanía navideña y el día finalizó con la Santa Misa.

Cansados, pero con los corazones renovados, regresaron a sus hogares bajo la protección y la compañía de nuestra querida Madre.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

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