Encuentro zonal de jóvenes en Saldungaray

7b0832arg-saldungaray-jovenes000010.jpg

Lourdes Fournau / Carla Zunini. El fin de semana del 27, 28 y 29 de julio se reunieron algunos jóvenes de las localidades de Bahía Blanca y Coronel Dorrego, en el sur de la provincia de Buenos Aires, para compartir el 3er. encuentro “Navega mar adentro”.

El primer día construyeron barquitos de papel que representaban la vida de cada uno y los acompañan o acompañaron en su camino y todo lo que cada uno guardara en su corazón. Al final del día ofrecieron esos barcos, con sus vidas adentro, a los pies del Santísimo. La Mater los acompañó en cada uno de los momentos que compartieron.

“Tú, faro en el mar del mundo…”

Durante la mañana siguiente trabajaron con un cuento del Padre Mamerto Menapace: El faro, y a la tarde, a orillas del río de Saldungaray, se encomendaron a la Mater, que es el faro y la guía de sus vidas.

El momento que compartieron a la noche fue muy especial. Pedro y Tomás, con música de fondo, y con un relato los fueron guiando hasta la orilla de un arroyo, en el que cada uno tuvo un encuentro con María como Madre y pudo entregarle toda su vida.

Después de ese momento tan intenso, pasada ya la medianoche, realizaron una procesión alrededor de la plaza del pueblo, precedidos por la Peregrina Auxiliar que los miraba. Mientras caminaban en un día muy frío, iban cubiertos con frazadas que recordaban el manto de Maria, un signo de cobijamiento.

Después de la peregrinación hicieron la adoración al Santísimo, momento que fue acompañado por las palabras del Padre Alejando Blanco, quien se refirió a los tiempos que nos tocan vivir, comparándolos con una tormenta en medio del mar, donde la única forma de salvarse es siguiendo a un faro: la Mater. También hizo hincapié en que se mantenga la unidad entre todos y sean solidarios con aquellos que no conocen a Jesús.

Aquí tienen a su Madre

El final del encuentro lo vivieron en la capilla de Paso Mayor, su Santuario, donde compartieron una hermosa Sta. Misa con el Padre Adrián Martínez, quien les dijo, como Jesús a Juan, como la mamá de José Kentenich a José: “Ahí tienen a su Madre, cualquier cosa que necesiten, Ella siempre va a estar con ustedes” y les pasó “la antorcha”, esa antorcha que no quieren que se apague, esa antorcha que quieren que llevemos los jóvenes de la zona… como aquel día de 1952, en el que el Padre Kentenich pidió a los jóvenes de Paso Mayor que “hicieran círculos”, que no durmiesen. Pedro, Tomás, Adrián, Alejandro, Ana, también buscaron que en esos días compartidos los jóvenes tomen la antorcha en sus manos, y se animen a subir a la barca para ser pescadores de hombres, con María como faro.

De la misma manera que el P. Adrián dijo : “aquí tienen a su Madre”, los jóvenes le dijeron a Ella: “aquí tienes a tus hijos”. El fuego del retiro quedó en sus corazones, corazones que entregaron al Capital de Gracias, aceptando la antorcha y sellando una Alianza de Amor con la Mater.

Fuente: http://www.schoenstatt.de

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: