El 3 de junio de 2.007, Celebración de la Santísima Trinidad

¿ Qué nos regaló Dios?

“El aleteo de la Santísima Trinidad”

Ø En las 18 imágenes Peregrinas que se entregaron.

Ø En el rostro de los nuevos misioneros reflejando la presencia de Dios Trino, en sus lágrimas, en el brillo de sus ojos, en el asombro, en la alegría de abrazar a la Mater.

Ø En el canto:“Qué silencio más delicado, Amor del amor más escondido…me quieres dar la mano y yo pedir la tuya, no puedo estar sin Ti, sin tu mirada pura…”

Ø En que nos encontramos en el mes del aniversario de la coronación de la Mater como “Reina de una familia unida, fecunda y santa”.

Para concluir, recordemos las palabras de Joao Pozzobon, refiriéndose con la humildad que lo caracterizaba, a su convicción de instrumento en las manos de María:

“… yo me coloco como una flauta, y usted, Madre querida, sople, que yo hablo. Y resultó: siempre tuve nuevos temas y ánimo. Ella, ciertamente, sopló.”

(Del libro “PENSAMIENTOS” editado por la VicePostulación de la causa de Canonización de Joao Pozzobon)

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