Una peregrinación a la tumba del Padre Esteban Uriburu

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NUEVO SCHOENSTATT, Monina Crivelli. Ciertamente muchas personas que visitan schoenstatt.de han conocido personalmente al Padre Esteban Uriburu, otros lo conocen de nombre sobre todo en relación a la Campaña, y seguramente algunos tal vez nunca escucharon hablar de él. A todos ellos va dirigida esta nota, sin distinción.

Algunos han detectado últimamente una presencia muy fuerte del Padre Esteban en el recuerdo de la gente, más precisamente en este mes de abril. En diversas oportunidades – ya sea en una Jornada, un artículo, una charla – ha aparecido su nombre junto con palabras suyas, como sinónimo de ardor por la misión, la misión de Schoenstatt, la misión del Padre. Es como si él quisiera hacerse presente una vez más para impulsarnos como Familia a irradiar el mensaje y el carisma del Padre “a todos los rincones del mundo”, con el convencimiento, con el fuego, la pasión, el entusiasmo que lo embargaban a él cuando hablaba del Padre y de la MTA.

En el último Encuentro Nacional de representantes de la Campaña estaba proyectada una peregrinación a la tumba del Padre Esteban, peregrinación que tuvo que llevarse a cabo espiritualmente en el Solaz de María y la Iglesia de Dios Padre, Florencio Varela, ya que en ese momento diluviaba. Aunque desde luego muchos se lamentaron no poder hacerlo físicamente, fue un momento de hondo encuentro con el Padre Esteban, el Padre y don Joao, y con su misión. En parte fue providencial también que la peregrinación fuese “espiritualmente” para que muchos otros puedan hacerla desde sus respectivos lugares.

Un gigante con corazón de niño

“Haber estado cerca de él, ha sido un don enorme, ha sido estar al lado de un gigante con corazón de niño; a la vez ha sido una experiencia que no puede dejar de traducirse en una misión, en un necesitar compartir lo recibido, para así seguir enriqueciéndonos mutuamente con el fuego de su carisma al servicio de nuestra querida misión: la Campaña” – dice al comienzo la reflexión que condujo a los dirigentes de la Campaña en peregrinación desde el Santuario del Padre rumbo al Santuario de Sión, Santuario de los Padres de Schoenstatt y punto de partida de la ultima peregrinación terrena del Padre Esteban. Peregrinan así, entonando canciones de la Campaña, “impregnados” del espíritu de ese “aventurero y misionero”, que al descubrir a don Joao y la Campaña descubrió la misión de su vida. Peregrinan rezando el Santo Rosario, inseparablemente unido a la Campaña, meditando lo que significa el Padre Esteban la Campaña del Rosario hoy día. Al igual que a la hora de traspasar los límites geográficos del sur de Brasil al inicio de la Campaña, llegando esta a la Argentina y desde allí al mundo entero, imploran unidos al origen: “María, regálanos la audacia, la confianza, el ardor y el entusiasmo que irradiaba el Padre Esteban cuando hablaba de tus cosas para que podamos anunciar el Reino de Dios a todas las familias visitadas en la Argentina y más allá”.

Popularizar el misterio de Schoenstatt

En el Santuario de Sión, de camino ya hacia la tumba del Padre Esteban, recordaron sus palabras al hablar de la Campaña como “el vehículo veloz del mensaje de Schoenstatt”; podía estar horas hablando acerca de cómo esta corriente de vida y gracias permitía concretar ese anhelo y visión del Fundador de popularizar el misterio de Schoenstatt, de llevarlo al pueblo, “a campo abierto”. A medida que hablaba era como que no sólo encendía a los que lo oían, sino que él mismo se reencendía”.

Que al aproximarnos al centenario de fundación del Movimiento, el Padre Esteban le regale una vez más a Schoenstatt este vehículo veloz del mensaje de Schoenstatt y ayude a todos y cada uno a reencenderse de nuevo con el fuego de la misión.

Peregrinación a la tumba del Padre Esteban Uriburu – Meditaciones, rosario, reflexiones para la Campaña del Rosario (PDF)
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