VI Misiones Familiares de Mendoza en Cordón del Plata

Mendoza, Laura y Rubén Bertinatto. Desde el 2 y hasta el 7 de enero se desarrollaron en Cordón del Plata, Tupungato, Mendoza, las VI Misiones Familiares de Mendoza, terceras en esta zona de la provincia, con la participación de 6 matrimonios, 3 adultos y más de 70 jóvenes. Nos acompañó como asesor en esta oportunidad el Padre Juan José Riba, 6 jóvenes y dos matrimonios sanjuaninos, quienes vinieron a ayudarnos, conocer las Misiones Familiares e intentar esta experiencia en San Juan.

 Estuvimos intentando encontrar el calificativo para evaluarlas, y nos costó encontrar la palabra que pudiera describir tanta presencia de la “Mater” y del “Dios Trino” en estas misiones. No creemos exagerar cuando decimos que fueron “gloriosas” donde tuvimos nuestro “Tabor mendocino” en tanta presencia Divina, y en la manifestación de la presencia de Dios durante el transcurso de este servicio a la Mater que cada año gana en adhesiones y participaciones, y que proponemos a la Dirección Territorial que sea evaluado el instalarlas como rama permanente del movimiento, ya que hemos notado a lo largo de estos años la fuerte impresión que causa a los misionados y a los párrocos con los que nos ha tocado estar, el hecho de que la familia, como célula primera, fundamental y tan vapuleada en la actualidad, salga a exponerse y exponer sus convicciones, con coherencia y amor a Dios y al prójimo.

En esta oportunidad tuvimos una Adoración al Santísimo en forma permanente en nuestra capilla misionera, trabajamos todos los misioneros una actitud por día que nos sirvió como objetivo personal diario, pudimos celebrar en la capilla “Maria Reina” (pronto a bendecirse con esta advocación tan cercana a Schoenstatt) una misa diaria por una intención diaria distinta (por las misiones, por los enfermos, por los difuntos, por el trabajo con bendición de las manos de los trabajadores, sus herramientas de trabajo y la tierra donde trabajan), y una misa en una zona rural muy pobre, bajo extremas condiciones de “pobreza que parte el alma”, y terminamos el sábado 6 con una gran fiesta de Reyes Magos en una cabalgata mágica en la que intentamos significar la alegría de su llegada en tres peregrinaciones encabezadas cada una por un Rey Mago y que confluyeron en la capilla donde participamos de una misa extraordinaria, con la presencia de más de 600 personas (solo participan en forma normal los sábados, que es el único día que el párroco puede asistirlos, 7 u 8 misioneras de la Campaña de Rosario), y donde al final los Reyes trajeron sus regalos en la Ofrenda de la misa y a los chicos de la zona que los veían fascinados, con sus trajes relucientes y montados en caballos lustrosos, que hacían más bíblica la escena.

Como resultados concretos de la misión, celebramos la Fiesta Patronal de la zona; se hicieron las primeras comuniones de los chicos que durante el año se habían preparado con los jóvenes de la zona surgidos de la primera misión; ayudamos a colocar el techo a su casa a una familia de pobreza extrema; ayudamos al nacimiento de su hijo a una mamá que vive “bajo un árbol”; reunimos cada mañana más de 150 chicos a los que les ofrecimos recreación, un refrigerio y una pequeña oración; cantamos y nos divertimos por las noches con los jóvenes de la zona; visitamos más de 500 casas……… y nos vinimos muy cansados pero con el corazón y el espíritu satisfecho por otra Misión Familiar cumplida.

Un especial agradecimiento a la familia mendocina, que nos ayudó enormemente en la concreción de estas misiones.

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