24ª peregrinación de los pueblos desde la ermita de Hasenkamp al Santuario de La Loma

 

ARGENTINA, Tita Rios. “De la ermita al Santuario hay que llegar” cantan los miles de fieles en la peregrinación de los pueblos que une la ermita en Hasenkamp con el Santuario de Schoenstatt en La Loma, Paraná.
  Por 24ª vez consecutiva se llevó a cabo esta muestra popular de fe, en la que los peregrinos recorren 90 km de distancia en vísperas del Día de la Madre. La peregrinación que fuera iniciada  en 1982 por tres jóvenes el año pasado llegó a congregar   aproximadamente unos 20.000 fieles, en una incomparable emostración de fe y cariño a la Mater. “Madre, protege a nuestras familias” fue el lema de la 24ª edicion, que al mismo tiempo se tornó en una fuerte manifestación a favor de la vida. Aunque la misma debió ser suspendida oficialmente a mitad de camino por las inclemencias del tiempo, no obstante fueron muchos los peregrinos que llegaron caminando hasta el Santuario, donde varios miembros de la familia de Schoenstatt rezaron permanentemente a lo largo de las horas de peregrinación.

Bajo un calor agobiante y una suave brisa, en el atardecer del viernes 13 de octubre los peregrinos se reunieron en la ermita de Hasenkamp. Ya prontos a partir se acercaron grandes pancartas proclamando la vida desde la concepción. Todo estaba en orden, cada uno preparado en su puesto: servidores, bomberos, policías, altavoces, etc., etc… Así de grande ha sido la organización en Hasenkamp, donde todo el pueblo se compromete aportando sus oraciones y su trabajo de varios meses. La ermita es testigo de todas las voces silenciosas que saludan, dan gracias, piden fuerzas, entregan alegrías y tristezas, confianza y ganas de cumplir la meta, regalándole a la Madre de Dios este peregrinar tan sacrificado y tan lleno de esperanzas.

Un sueño cumplido con creces

La mayoría de los participantes son jóvenes, pero hay muchos no tan jóvenes también, unidos por un único objetivo: hacerle un regalo a la Madre en vísperas del día de la madre natural aquí. Regalar todo eso que se lleva en el corazón – y que no se puede expresar porque un nudo en la garganta lo impide – moviliza, da fuerzas, y los ojos se humedecen: “¡Madre protege a nuestra familia y la del mundo entero!”. Así de grande y generoso es este peregrinar que ya lleva 24 años consecutivos de vida, nacido del gran amor de tres jóvenes que llevaron a cabo la primera peregrinación soñando que un día muchos más como ellos saldrían de todos los pueblos vecinos para entregarle su amor a la Sma. Madre. Y su sueño no fue en vano: hoy son miles los que se unen a esta peregrinación, recorriendo un camino sembrado de ermitas de la Mater.

Contagiando fe, esperanza y confianza plena en María

Se trata de una extraordinaria movilización de fieles, la peregrinación más larga de Latinoamérica y una de las más numerosas de la Argentina.

También es notable la cantidad de medios periodísticos que transmiten esta peregrinación sorprendente que moviliza a un sinfín de gente que con alegría ofrece horas y horas de caminata, oración y cantos. Contagiando fe, esperanza y confianza plena de que María también camina con ellos y hace suyas las necesidades de sus hijos.

Carlos Moisés, integrante de la federación de familias de Schoenstatt y responsable de todo el equipo de la organización, participó de la caminata también. Los peregrinos fueron acompañados por el asesor diocesano, Padre Diego Rauch, junto al Padre Alfredo Nicola, asesor de pastoral de juventud en la diocesis.

A lo largo de toda la peregrinación cantos y reflexiones son retransmitidos por los altoparlantes, y como es habitual, la misma es encabezada por la Peregrina Auxiliar que preside la marcha desde lo alto de un camión.

Un diluvio de gracias de la Mater en respuesta

Con el mensaje “Alzo mi voz por la vida” da comienzo la peregrinación… cuya primera etapa es el pueblo de Cerrito, a unos 40 km de Hasenkamp.

Allí, en la madrugada del día domingo, tras caminar mas de 40 kilómetros, un frente de tormenta hace que se suspenda esta hermosa peregrinación que comenzara con un calor impresionante.

Una lluvia intensa se derrama durante horas, que a su vez es también un signo de bendición para los campos de la zona que estaban sufriendo una gran sequía. “Creemos que la Mater lo ha querido así y así lo aceptamos”, comparten desde allí. Por lo visto, una vez más, la Gran Jardinera, atenta a las necesidades de sus hijos, de tanta alegría no pudo aguardar a que finalizara la peregrinación para derramar su abundancia de gracias sobres los áridos campos sedientos de agua para la cosecha.

Una fiesta de fe aunque suspendida a mitad de camino

La peregrinación tan anhelada queda oficialmente suspendida. Muchos regresan a sus casas. Pero no todos. Unos 13 peregrinos continúan su paso en medio de la oscuridad, bajo la lluvia, cantando. En su camino se topan con más peregrinos… Fue así que muchos llegaron por su cuenta al Santuario de La Loma a pesar del mal tiempo. Por la tarde, la Misa celebrada por Monseñor Estanislao Karlic, Arzobispo emérito de Paraná, y los tres sacerdotes presentes pone cierre a la peregrinación, considerada por Monseñor Karlic una verdadera fiesta “porque triunfamos, aceptando los designios de Dios”.


Fuente: Schoenstatt.de
  

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