Consagración de niños y jóvenes misioneros en el Santuario de Tucumán

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TUCUMÁN, Silvia Losada. Cumpliendo con el escalón 2009 de la Campaña del Rosario de Argentina:”Démosle una alegría a la Virgen, acerquémosle nuestros niños”, el lunes 15 de junio de 2009, una brillante tarde de sol recibió a los 51 niños y jóvenes que se acercan al Santuario de Tucumán, presurosos por dar su a la Mater.

Con ellos llegan los padres y familiares, apoyando el nuevo Amor de sus hijos. Pertenecen a varios lugares de la provincia: Tafí Viejo, Yerba Buena, Villa Luján, San Martín de Porres, Lules, unidos por un mismo deseo: ser los pies y los brazos de María, recorriendo escuelas, hogares y también enfermos.

En algunos casos reciben la imagen dos niños por curso, que misionarán entre sus compañeros de colegio. Otros, lo harán en sus barrios. Varias misioneras trabajaron incansablemente para que este día fuera posible.

Teresa, Ruth, Betty y Pirucha sonríen felices. ¿Misión cumplida? ¡O recién comienza…! Dedicaron mucho tiempo a preparar material y trabajar con los niños los talleres del trencito de la Campaña. La preparación continúa. Recorrieron cada una de las estaciones y llegaron a la casa de María.

Desde aquí partirán llevando la Peregrina, como misioneros, para compartir las gracias que en el Santuario se reciben.

En el mejor alemán posible

El Padre Pablo Mullín les dio la bienvenida con mucha calidez, recordándoles a lo que se comprometían y explicando el origen de la palabra Schoenstatt, que todos repitieron intentando pronunciarla en el mejor alemán posible.

También les recordó quien era Joao Pozzobon, su entrega y amor a la Virgen, recorriendo 140.000 Km. y visitando el Santuario de Schoenstatt de Santa María (Brasil) todos los días.

Los niños se consagran misioneros hasta la finalización del período de clases en su escuela o colegio. El 15 de noviembre, en el Santuario, devolverán la peregrina, compartiendo las experiencias vividas durante la misión.

Al momento de la consagración, recibieron la imagen peregrina con una enorme sonrisa en sus rostros y respondieron entusiasmados: “Ella obrará milagros”.

El Padre Pablo observó que algunos jóvenes pasaban dos veces al momento de recibir la peregrina y les preguntó el motivo. “Mi compañera me acompañó a recibir la imagen, ahora la acompaño a ella”- dijeron- en un gesto de apoyo y unidad.

Pareciera ver que la Mater sonriera complacida

Al término de la Santa Misa, se dirigieron al salón de usos múltiples para festejar en familia el hermoso acontecimiento.

Martín, uno de los nuevos misioneritos, piensa llevar la imagen peregrina a sus vecinos. Mira el cuaderno que acompaña a la imagen y dice un poco preocupado: “¿Será posible llenar este cuaderno con los testimonios de las familias que la reciban?” Fue el momento de explicarle que la Mater se abre paso sola en los corazones y que faltarán cuadernos para contener todos los mensajes de agradecimiento y pedidos que le harán durante su peregrinar.

Sus padres cuentan que cuando Martín les dijo que había decidido consagrarse misionero, recibieron la noticia con algún recelo. ¿Realmente estaba preparado para cumplir ese compromiso?

Pasaron los días y descubrieron que su entusiasmo crecía, estaba muy feliz…y en ese momento decidieron apoyarlo y acompañarlo.

Desde el salón se tiene una vista perfecta del Santuario. Pareciera ver que la Mater sonriera complacida y dispuesta a seguir a sus nuevos burritos, en el camino a recorrer.

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